Agricultura
ecológica
Beneficios
de los alimentos biológicos.
Quizás, la principal ventaja de estos alimentos, sea que no presentan
restos de plaguicidas, microorganismos patógenos, metales pesados o
cualquier otro elemento perjudicial para la salud humana.
Los productos ecológicos se deterioran mas lentamente, ya que se han
cosechado cuando estaban maduros y no verdes, como los que nos pretenden
vender las grandes empresas productoras.
Los cultivos ecológicos utilizan semillas de las zonas de producción,
por lo que al estar acostumbradas a su medio, mantienen y conservan las
mejores cualidades que el producto es capaz.
El sabor y el olor son más intensos en los productos biológicos que en
los industriales.
Los productos ecológicos tienen el equilibrio perfecto de nutrientes,
agua y demás elementos (minerales, oligoelementos y vitaminas).
En la agricultura ecológica o biológica, no se admiten semillas transgénicas
o modificadas genéticamente.
Alimentación y
salud
Dado el alto grado de residuos que presentan nuestros alimentos
convencionales, ¿es posible una alimentación sana, con productos insanos? La
respuesta es, desde luego que no.
A través de años y años de una alimentación alterada, hemos ido
introduciendo en nuestro cuerpo un exceso de toxinas, que nos hacen estar
débiles y receptivos a las enfermedades. Estos niveles de toxinas, comenzaron a
registrarse en Europa sobre 1920-1930, y entonces existía una gran diferencia
entre el medio rural y el urbano (respecto a la salud de sus habitantes). Pero
con el paso de los años, en el medio urbano ha ido aumentando moderadamente,
pero en el rural a habido una subida desmesurada de estos niveles en los
últimos 30 años; debido principalmente, al cambio de la alimentación y al
incremento de insecticidas, pesticidas y abonos inorgánicos.
No incidiremos en las falsedades de la actual alimentación, pues no es aquí
donde se deben de tratar; aquí mostraremos solamente, las ventajas de la
agricultura biológica y sus productos.
La dieta que en la actualidad nos merece más valor, debe de tener las
siguientes características:
1. Debe de ser frugal. No debemos de sobrecargar nuestro cuerpo, ni siquiera,
con un exceso de cosas buenas (imaginaros si en lugar de buenas son malas).
2. Debe de ser muy variada. No existe ningún alimento maravilloso, todos y
cada uno de ellos tienen alguna cosa buena que debemos aprovechar.
3. Pocos productos animales. Aunque en la actualidad existen pocos
productores de animales de granja ecológicos, poco a poco existirán más.
4. Los pescados aunque no podamos evitar que contengan ciertos metales
pesados (no hay mar que no los contenga), son muy importantes para nuestra
salud.
5. Rica en productos vegetales frescos y naturales. Si es posible, con altas
dosis de estos alimentos crudos o poco hechos (al dente).
6. Legumbres, semillas y cereales integrales todos los días. Aunque sea en
pequeñas dosis.
7. Como complementos de ineludible importancia se encuentran: el aceite de
oliva de 1ª presión en frío, ajo, etc...
Agricultura
ecológica y medio ambiente.
Desde el principio del movimiento ecologista, se ha tratado que las
agresiones al medio natural sean las menos, y si las hay, minimizarlas en lo
posible. Por este motivo, también en la agricultura se plantearon protestas por
el empleo masivo (en su día) del DDT, de abonos inorgánicos desmesuradamente,
de plaguicidas no selectivos, de hormonas, de importaciones de diversas especies
sin los estudios necesarios y de las practicas agrícolas que perjudican al
mismo campo o sus productos.
Por tal motivo, y siguiendo una de las máximas del ecologismo de que un
medio natural equilibrado es hacia lo que debemos de tender, se creo el termino
agricultura ecológica o biológica.
Esta agricultura entiende que todos los elementos básicos que inciden en
ella (tierra, agua y aire), deben de ser sanos biológicamente y por tanto, no
deben de estar contaminados; ya que si uno solo de ellos esta alterado, el
resultado final no será el deseado, y por tanto no podrá ser considerado como
ecológico o biológico.
Las características que debe de tener nuestra parcela, para poderse sacar de
él productos biológicos han de ser las siguientes:
- No se le deben de haber aportado abonos inorgánicos, pesticidas o
cualquier otro producto no considerado "permitido" en la
agricultura biológica.
- Se le debe de abonar con estiércoles (si proviene de establos
biológicos, mejor que mejor), abonos verdes (los producidos por la
descomposición de productos vegetales básicamente), o compost; todos estos
abonos enriquecen la biodiversidad del suelo, mejorando sus características
físicas. La reutilización de los residuos de la ganadería y de los restos
de cosechas, minimizan los residuos, algo muy importante en nuestros
tiempos.
- El agua de riego para nuestras parcelas biológicas, simplemente debe de
ser agua sin residuos tóxicos. Para nuestra desgracia la mayoría de
nuestros pozos o ríos padecen un exceso de nitratos y/o nitritos en sus
aguas. Esto es la pescadilla que se muerde la cola, si abonamos en exceso
con productos inorgánicos, contaminamos los acuíferos; los metales pesados
también están presentes cuando los acuíferos se encuentran afectados por
las grandes ciudades. No permitáis que de las depuradoras os viertan aguas
sin las necesarias medidas de calidad.
- El aire que envuelve nuestra parcela (aunque casi nunca tenemos control
sobre él) intentaremos que esté lo más limpio posible, no situarnos cerca
de carreteras saturadas que soportan grandes cantidades de circulación
(emisión de CO2 , metales pesados, azufre, etc...), procuraremos que los
vientos dominantes de la zona no nos acerquen las emisiones atmosféricas de
fabricas o grandes ciudades.
Como hemos explicado antes, los productos químicos que se aportan en la
agricultura, producen residuos (muchos de ellos de muy lenta eliminación por el
ecosistema). De tal manera, que todos los seres vivos de una zona, padecen los
excesos que generan unos pocos.
Por tal motivo, debemos de intentar que la agricultura ecológica o
biológica, se implante lo máximo posible en nuestras comarcas (por el bien de
todos nosotros y del medioambiente).
Efectos
negativos de la agricultura actual sobre el medioambiente.
- Según la Organización Internacional del Trabajo mueren al año en todo
el planeta 40.000 agricultores envenenados al aplicar pesticidas a sus
cosechas. En el mismo plazo de tiempo, se registran entre 3,5 y 5 millones
de envenenamientos por el mismo motivo. Estas estimaciones las a extraído
la O.I.T. al tratar datos de la Organización Mundial de la Salud y de
gobiernos y organismos internacionales.
- Habitualmente se utilizan cantidades excesivas de abonos inorgánicos, que
al no ser asimilados por los cultivos, son arrastrados por el agua de riego
o lluvias hasta los acuíferos, contaminando estos (principalmente con
nitratos y nitritos). De los acuíferos pasan a otros pozos de riego o de
agua para el consumo humano; posteriormente llegan al mar creando un exceso
de materia orgánica, lo que produce las manchas rojas, blancas o marrones
que hemos padecido en los últimos años en las costas castellonenses.
También se genera el crecimiento incontrolado de las algas, entre ellas de
la famosa alga tóxica del mediterráneo.
- La gran cantidad de pesticidas y/o fungicidas que se utilizan en la
agricultura, crea un hábitat alterado, plantas débiles y propensas a
contraer nuevamente plagas. Y así se establece, un circulo cerrado sin
solución posible para el agricultor que entra en este tipo de tratamientos.
Y las plantas que no son tontas, al tener excesos de estos productos los
quiere expulsar de su ser; ¿y como lo puede hacer ella sola?, pues los
envía a los frutos, que son la parte de su organismo que más o menos
temprano perderán, expulsando de esta manera todo lo que no quiere para si
misma. ¿Y quien normalmente se come los frutos llenos de los desechos de
las plantas o árboles?, pues nosotros.
- Utilización de variedades transgénicas. Os remitimos a la pagina de
transgénicos dentro de esta misma web. Gracias.
- Productos de invernadero. En la actualidad, podemos encontrar tomates,
berenjenas, pimientos, pepinos, melones y un largo etcétera, de productos
que fuera de temporada están a la venta. Pueden tener dos orígenes, o han
estado durante meses en cámaras retrasando o manteniendo su
"maduración"; o bien provienen de invernaderos. En los dos casos,
estos alimentos presentan inconvenientes. Los que han estado en cámaras,
han sido recolectados sin estar debidamente maduros, y tratados con
productos que inciden muy directamente en su sabor, olor y valores
nutritivos elementales. Los de invernadero son todavía peor; cosechados
verdes, ya que las zonas de distribución se encuentran normalmente lejos;
exceso de abonos inorgánicos (foliares principalmente), con sus respectivos
residuos en los frutos; utilización de fungicidas para paliar el hábitat
alteradísimo donde se cultivan; utilización de variedades de alta
producción, pero de escasa calidad. Y si todo esto no te parece bastante,
son caros para lo que ofrecen.
- Alimentos del extranjero. La demanda actual de tener todo en cualquier
momento, facilita que hoy en día podamos disponer de cualquier clase de
alimento "natural", de cualquier parte del mundo, en cualquier
época del año. Y esto es una salvajada medioambiental; ya que ese producto
en principio a sido recolectado sin su maduración natural, a generado un
transporte de miles de kilómetros (con la consiguiente contaminación), y
viene encarecido sobremanera.