Ecología urbana
Consejos de ecología urbana: Cuando compréis vuestra vivienda, exigir del constructor o vendedor, que os muestre las características térmicas de la casa, edificio o finca; ya que así esta estipulado en la Norma Básica de Construcción NBE-79. Si consigues que tu casa esté bien aislada, ahorraras la mitad de energía que tendrías que utilizar para calentarla o refrigerarla.
Intenta que la luz natural sea la principal fuente de energía lumínica en tu hogar. Los colores claros absorben menos luz y por tanto la reflejan.
La temperatura del interior de las casas no debería sobrepasar los 18º C y el agua caliente a 40-45º C.
La electricidad para calefacción y/o agua caliente, es la forma más ineficaz de producción. Utiliza la energía solar y el gas.
Repara tus ventanas y puertas mal ajustadas que puedan permitir que entre el aire frío o caliente del exterior.
Si dispones de radiadores en las paredes, coloca papel de aluminio entre ellos y la pared para que la radiación calorífica se refleje.
Instala toldos en las ventanas orientadas al Este y al Oeste, evitaras que durante los meses de verano la radiación solar que te entra por las ventanas, caliente en exceso su casa.
Las moquetas y alfombras evitan las pérdidas de calor por el suelo.
En 15 minutos se te ventila una habitación.
Al comprar los electrodomésticos, elige los de menor consumo en agua y electricidad. Infórmate de estos consumos y no compres ningún aparato sin leer las condiciones técnicas y sus consecuencias para el medioambiente.
Compra el frigorífico con aislantes de última generación y componentes de alto rendimiento.
Aplica jabón directamente a las manchas resistentes, en lugar de utilizar el prelavado, o programas de agua caliente.
Siempre es mejor la cocina de gas ante la eléctrica, consumirás la cuarta parte de energía.
Apaga las luces y los aparatos eléctricos que no estés usando en ese momento.
Las bombillas de bajo consumo son más caras, pero en 2 años habrás amortizado ese gasto; ya que consumen un 80% menos y duran 8 veces más.
Para leer, coser, estudiar, etc... elimina luces indirectas, que suponen un gran consumo al tener que ser de mayor potencia; y utiliza luces directas.
Utiliza pilas recargables, al igual que las bombillas de bajo consumo, en principio salen caras, pero se amortizan rápidamente.
Dúchate en lugar de bañarte, ahorrarás agua.
Utilizar los transportes públicos es más respetuoso que usar el automóvil.
Cuando vayas de compras lleva tu propia bolsa; no compres productos excesivamente embalados; tampoco los de usar y tirar (no retornables); evita los plásticos y prefiere el vidrio, metal o cartón.
Evita los productos empaquetados, siempre que puedas (generan el 30% de la basura doméstica).
Practica la separación de tus residuos urbanos que produces (vidrio, papel, metales, etc...).
No uses productos con CFC (aerosoles, embalajes de corcho sintético, aire acondicionado...).
El papel que utilices que sea reciclado y que no haya sido blanqueado con cloro.
Si sigues nuestros consejos, ahorraras un 40% de la energía consumida en tu hogar. Lo que en general conllevaría la disminución de emitir 3,5 millones de toneladas de CO2, principal gas responsable del cambio climático.