Energía


En la provincia de Castellón, la mayor parte de la energía que se consume es por parte de las empresas.

SECTOR PETRÓLEO GAS NAT. ELECTRICI. RENOVABLE TOTAL
Agri. y Pesca 40 0 10 10 50
Industria 49 1068 143 15 1275
Servicios 9 2 40 1 52
Domésticos 37 6 43 7 93
Transportes 330 0 8 - 338
TOTAL 465 1076 244 23 1807

Estos datos, están reflejados en TEP (Toneladas Equivalentes de Petróleo).

De los datos que hemos expresado anteriormente (ver tabla), se pude constatar que el 5% de la energía la consume el sector domestico; y por lo tanto el restante 95% se consume en las diferentes actividades industriales y/o económicas que están situadas en nuestra provincia. Este dato contrasta con el 16% que utiliza el sector domestico en la provincia de Alicante y el 14% de Valencia.

Aquí podemos ver la gran importancia del sector industrial de nuestra provincia (40% del total), y que así y todo, no demuestra con su aportación económica al mantenimiento de la economía provincial.

Estos datos proceden del IMPIVA, y por lo tanto debemos de creer que son reales.

 

energía eólica

Consideraciones a tener en cuenta, ante la instalación de parques generadores de energía eólica.

En los últimos meses, han aparecido en la prensa castellonense, diversos proyectos de creación de parques de energía eólica en 16 municipios de nuestras comarcas.

En este tema existen diferentes grupos de interesados, entre los que nos incluimos, tanto como ecologistas, como consumidores.

Grupos interesados o no, en la energía eólica:

  1. Los productores.
  2. Los ayuntamientos donde se instalaran los parques.
  3. Los habitantes de los municipios afectados.
  4. La administración.
  5. Los otros productores de otras energías.
  6. Los consumidores.
  7. Los ecologistas.

Para el grupo de productores, la energía eólica, no es más que otro medio para ganar dinero. Estas empresas tienen el suficiente poder, como para llevar a la administración a su terreno, o sea, el de que la implantación de parques eólicos debe de ser facilitada y subvencionada por las diferentes administraciones.

Para los ayuntamientos, existen dos caras de la moneda, y habitualmente solo pueden elegir una. La primera, es que si se sitúan los parques de energía eólica en su termino municipal, recibirán impuestos; y habitualmente a estos ayuntamientos les vendría muy bien este dinero. La segunda opción, es que dichos parques alteran de tal modo los paisajes donde se sitúan, que los habitantes del municipio (que no tienen los parques sitos en sus propiedades), protestaran de tal manera por el impacto visual que generan, que alteraran la paz política del lugar (y eso no lo quiere ningún político, cuando esta en el poder, claro).

Para la administración, los parques de energía eólica no son más que la justificación de que son sensibles a los planteamientos ecologistas y que respetan mucho el medioambiente. Pero la realidad es que les da igual una cosa que otra (generalmente).

Para los otros productores de otras energías la instalación de estos parques, no son más que otros competidores, que entran en el mercado con subvenciones que ellos no tienen; quizás sea por este motivo o por otro, que muchos de estos productores han entrado también en lo de construir parques de energía eólica. Con lo que tenemos los mismos perros, con diferentes collares.

Para los consumidores, la idea de que exista la energía eólica o no, es algo que no les importa demasiado. Ellos solo quieren, que cuando le den al interruptor, la bombilla se encienda; y como mucho, piensan que cuantos más productores y producción exista, más barata será la energía (quizás tengan razón en esto, es la oferta y la demanda).

Para los ecologistas, existe una paradoja; siempre hemos querido la energía alternativa; y ahora, estamos divididos entre nosotros mismos. Ya que la valoración del impacto en los paisajes, nos frena sobremanera. No debemos de olvidar, que para el movimiento ecologista lo importante es la reducción del consumo de energía.

Ventajas de la energía eólica:

Inconvenientes de la energía eólica:

Más o menos podemos afirmar, que la energía que consumimos en estos momentos, se obtiene en un 50% de las centrales térmicas, el 30% de las nucleares y el restante 20% de las centrales hidroeléctricas.

Si tomamos los efectos negativos de la energía eólica, y los comparamos con los de las centrales térmicas o las nucleares que producen el 80% de lo que consumimos, creo que la decisión es sencilla. ¿Pero tenemos la seguridad, de que si se montan los parques de energía eólica, se suprimirán las térmicas o las nucleares? ¿No estaremos provocando un consumo desenfrenado? También podría darse el caso, de que aquí se produzca la energía eólica y se exporte a otras comunidades, ¿aceptaríamos tener las molestias y que otros disfruten de las ventajas?

Demasiadas preguntas sin respuesta.

 

Energía nuclear

Esta energía, si todas sus instalaciones estuvieran bien controladas; si se realizasen adecuadamente sus programas de gestión de residuos; si un accidente en estas instalaciones, no pudiera ser tan grave para tantas y tantas personas; si se aplicaran sus planes de mantenimiento como esta estipulado; si la ciudadanía estuviera informada adecuadamente de sus problemas; si las centrales inseguras fueran cerradas; si cuando se han producido escapes o fallos en las centrales, no se hubieran tratado de enmascarar y ocultar; si los transportes del combustible nuclear y sus residuos no cruzasen nuestras ciudades; si todo esto se cumpliera, quizás estaríamos menos cabreados con este tipo de energía.

Pero es que, de cada una de estas "premisas" encontramos fallos y mentiras por parte de las diferentes administraciones, organismos nacionales y empresas implicadas en este tema.