CONSUMO
El consumo que se practica en nuestro estado (y en el llamado 1º mundo), es a todas luces, una de las formas mas descabelladas que a inventado el ser humano contra la naturaleza, contra la estabilidad de los países subdesarrollados y naturalmente contra si mismo.
El estar en contra de este sistema, debe de ser una de nuestras principales apuestas para defender el lema de "piensa globalmente, actúa localmente". Ya que, desde nuestros hogares practicando un consumo responsable, podemos (por desgracia en pequeña medida) hacer que las desigualdades sociales a nivel planetario sean menos acusadas. Y si somos poco a poco, más y más, podremos conseguir algo.
Para ello, lo que debemos de hacer, es cambiar nuestros hábitos de compra o de vida; algo que resulta más fácil de lo que pueda parecer. Ahí van algunas de las cosas que se pueden hacer:
1. Reducir nuestras compras a las estrictamente necesarias (eso no comporta que tengamos que sufrir).
2. Comprar productos biológicos.
3. Intentar comprar productos locales si es posible, y si no puedes ves a las tiendas de comercio justo.
4. Y si tienes suerte, y en tu localidad hay más personas que piensen como tu, podréis formar una cooperativa, grupo de autogestión de consumo o las llamadas redes de balances de economía solidaria.
Si podéis conseguir, que varias familias estén de acuerdo con practicar el consumo solidario, deberéis de realizar ciertas pequeñas cosas, que os harán ver como, y de que manera, es más útil vuestro esfuerzo.
1º. Deberéis de anotar todos vuestros gastos diarios. Diferenciando los que se corresponden con una practica adecuada de comercio justo y los que no. De esta manera intentaréis aumentar los primeros y disminuir los segundos. Y si os pasa como a mi, además ahorraréis.
2º. Para aumentar los gastos "buenos", habrá que preguntar, informarse, moverse; sobre en que lugares existen productos de comercio justo y/o adecuados a nuestro fin.
3º. Y si podéis llevar a buen puerto este proyecto, anunciaros, pues seguro que más gente se os unirán. Esta conciencia de consumo tiene ya simpatizantes, pero están disgregados por todo el estado, y con esfuerzo, conseguiremos que se nos tenga en cuenta. Gracias.
NAVIDAD Yo consumo, tu consumes, el consume...
La navidad, es una de las manifestaciones más importantes de la insolidaridad humana. Mientras nuestra sociedad seudo cristina, nos machaca con mensajes de buena voluntad, se nos tienta hasta la saciedad con el consumismo puro y duro; aquel que dice, "eres, lo que aparentas ser".
Como explicar esto al que no puede acceder a esos productos.
Como pretender respetar el medioambiente (que al fin y al cabo somos todos nosotros) si lo estamos sobre explotando.
Como podemos arrancar miles y miles de árboles inútilmente, y pretender que sea un acto de alegría (cuando el resto del año estamos luchando por que se planten más y más árboles).
Y el que siga creyendo que la navidad es una fiesta religiosa y/o familiar, es un "memo" como poco; ya que esta fiesta es únicamente consumo, consumo y consumo, aparte de hipocresía.
Y con respecto a los ayuntamientos, solo en la luz eléctrica de los adornos navideños, se podría alimentar a cientos y cientos de seres humanos de los países más desfavorecidos.
Pensar eso cuando miréis el próximo año vuestras calles.
Recomendaciones para una navidad más justa:
1º. No regales juguetes bélicos.
2º. Los juguetes participativos (en los que hace falta jugar más de una persona) desarrollan un carácter más social y la inteligencia.
3º. Si el juguete no utiliza pilas o cualquier otro tipo de energía, mejor. 4.º La comida de navidad no tiene porque ser opulenta, o es que no recordáis como os encontráis siempre, después de estas fechas.
5º. No se os pone cara de tontos cuando veis que lo que compráis tiene un precio triple que el normal.
6º. No compréis árboles de navidad, ni naturales ni artificiales, con el belén tenéis bastante.
7º. El acebo esta prohibido cogerlo del monte, y aunque lo traigan de otras comunidades, éticamente y ecológicamente, no debemos de comprarlo (además sus frutos son tóxicos y los niños son muy curiosos).
8º. No compréis tampoco musgo, rusco o muérdago, ya que ecológicamente son una joya que deben de mantenerse en su hábitat.
Esto si que es fuerte. En esta época es cuando se demuestra eso de la estupidez humana. Y casi nadie se libra de este apelativo.
Las encuestas demuestran que casi el 90% de las personas que compran en estas fechas, salen de casa con la idea de comprar una cosa, y vuelven sin haberla comprado, y encima con varias cosas más que no necesitan realmente. Y lo más gordo, es que vuelven a casa con la idea de que han engañado al centro comercial, o como poco se han aprovechado de las rebajas, ¡hay cabecitas locas!
Cuando aprenderá el ser humano a poseer solo lo que necesita. Cuando se dará cuenta que todo lo que poseemos es lo que al fin y al cabo nos retiene.
¡No es más rico el que más tiene, sino el que menos necesita!