Levante-emv 11 de enero 204
Un ecologista permanece 40 días en huelga de hambre contra el trasvase
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Un ecologista de Alzira lleva 40 días en huelga de hambre contra el
trasvase Júcar-Vinalopó
Voro Pérez asegura que mantendrá su actitud hasta que logre movilizar a La
Ribera Alta
XAVIER ESPANYA - Alzira EL PAÍS | C. Valenciana - 11-01-2004
Voro Pérez Fontana (Alzira, 1957) cumple hoy 40 días en una huelga de hambre
con la que pretende sensibilizar a los habitantes de La Ribera Alta del grave
riesgo que corren si el Gobierno ejecuta el proyecto de trasvase del
Júcar al Vinalopó.
Desde el pasado 5 de diciembre sólo se alimenta de zumo de naranja, caldos de
verduras y de pescado y leche de soja. Reconoce haberlo pasado bastante mal
durante las navidades: "Se me iban los ojos detrás de los turrones y del
mazapán", dice. Ha perdido 15 kilogramos de peso y tiene unas 30
pulsaciones menos de las habituales.
"Noto que mi corazón empieza poco a poco a apagarse" afirmaba ayer
mientras recogía en la plaza Mayor de Alzira firmas para su causa. Lo que
peor lleva
son las frecuentes diarreas que padece y que combate a la antigua usanza con
agua de arroz. Presume de ser hijo de jornalero y de trabajadora de almacén
de cítricos; y en su amplio currículum de defensor de la naturaleza, destaca
por su participación en el movimiento vecinal.
En la actualidad es el presidente de la Federación de Asociaciones de Vecinos
de Alzira y el coordinador de colectivos Xàrquia:
Alternatives-Ecologistes en Acció, además de miembro del Comité de
Agricultura Ecológica. Pérez es uno de los principales promotores de la
recién creada Plataforma Xúquer Viu.
El solo lleva recogidas el 80% de las 3.000 firmas recopiladas, en apenas 20 días,
en las que se oponen al trasvase del Júcar al Vinalopó, porque "al
Júcar no le sobra agua". Ayer junto a su inseparable pancarta y pese a
las adhesiones que ha recibido, se encontraba "muy triste porque no veo
la
respuesta que esperaba". Pero al mismo tiempo no pierde el ánimo y
considera que la causa "no está perdida porque faltan años para que la
Unión Europea
apruebe la financiación del trasvase Júcar-Vinalopó".
Decepcionado por la escasa respuesta de los dirigentes políticos de la
comarca confía, no obstante, en la del "tejido social" y en este
aspecto
destaca las firmas estampadas por familiares de dirigentes de la cooperativa
agrícola local Alzicoop, como de directivos de la Acequia de Alzira.
Pese a las recomendaciones de sus amigos y sobre todo de su mujer, Àngels López,
presidenta del comité del hospital de La Ribera, Voro sólo abandonará
su particular, huelga de hambre cuando haya "una auténtica movilización
social".
El ecologista de Alzira dejó de tomar alimentos sólidos el 5 de diciembre al
comprobar "la manipulación que estaba realizando el gobierno del PP"
por
asegurar que Bruselas había aprobado subvencionar el trasvase "mientras
que la realidad es que había decidido estudiar su financiación".
Pérez recuerda que la Comisaria de Medio Ambiente Margot Walström ha puesto
tres condiciones que convierten en "inviable" el trasvase porque si
el Ebro
no repone al Júcar el agua trasvasada "los agricultores de la Ribera no
podrán regar" y por el elevado precio que deberán pagar los
consumidores
alicantinos 0,47 euros por metro cúbico frente a los 0,40 euros por metro cúbico
que, según Pérez, cuesta la procedente de las desaladoras.
Pero su principal argumento para oponerse al trasvase y para defender un Xúquer
viu es que este río valenciano "carece de excedentes" y que
Alicante
está recibiendo el agua que necesita a través del canal Tajo-Segura.
Voro denuncia que el trasvase al Vinalopó generará "un incremento de la
demanda de agua ante la perspectiva de nuevas urbanizaciones, de consumos
industriales y de transformaciones de secano". Y teme que desaparezcan
los tradicionales cultivos de cítricos, arrozales, de frutas y de hortalizas
que
"mantienen todavía numerosos puestos de trabajo". De los 725 hectómetros
cúbicos asignados por el Plan de la Cuenca del Júcar a la Acequia Real para
el riego de la comarca, "sólo llega un máximo de 350 hectómetros cúbicos
y de esta cantidad no se puede ahorrar ni una gota" subraya Pérez.