ECOLOGISTAS
EN ACCIÓN DENUNCIA QUE LA CONSTRUCCIÓN DEL DIQUE DEL PANTANO DE MONÓVAR
(ALICANTE) DESTRUIRÁ IRREVERSIBLEMENTE EL PARAJE DE LA CAVA-FRÍA.
LA
EXPLOTACIÓN DE TRES NUEVAS CANTERAS EN LA ZONA PARA EXTRAER CERCA DE 2 MILLONES
DE METROS CÚBICOS DE PIEDRAS SUPONDRÁ EL ARRASAMIENTO DE MÁS DE 20 HECTÁREAS
DE SUELO FORESTAL ARBOLADO CON PINAR MADURO Y DE ZONAS DE ROQUEDO DE ALTO VALOR
ECOLÓGICO QUE ALBERGAN UNA GRAN CANTIDAD DE RAPACES.
A
los graves impactos sociales y económicos asociados a la construcción del
pantano sobre 600 ha de suelo agrícola hay que sumar ahora la destrucción de
una de las zonas más valiosas de la Sierra de la Taja: la Cava-Fría. Este
paraje es un valle cubierto de una gran masa forestal compuesta de bosques
maduros de Pino Carrasco (Pinus halapensis) que gozan de
un rico sotobosque en el que abundan especies vegetales de gran interés como la
Cornicabra (Pistacea terebinthus), a veces dominante en
los pinares, la Coscoja (Quercus coccifera) o el Enebro
(Juniperus oxycedrus), entre otras. En las zonas más umbrías del paraje
de la Cava Fría se encuentran también ejemplares de Carrasca
(Quercus ilex rotundifolia) de gran porte.
La explotación de las nuevas canteras supondría igualmente un mazazo
para la excepcional comunidad faunística del paraje, que cuenta con
una alta densidad de aves rapaces rupícolas entre las que cabe destacar el Águila
Perdicera (Hieraetus fasciatus), en grave regresión en todo el
estado español, el Águila Real (Aquila chrysaetos) con
sólo 15 parejas en las comarcas del Sur del País Valencià, el Halcón
Peregrino (Falco peregrinus) y el Búho Real (Bubo
bubo). Las rapaces forestales también cuentan en la Cava Fría con una
importante población cuyas especies más interesantes son el Águila
Calzada (Hieraetus pennatus), el Gavilán (Accipiter
nissus) y el Cárabo (Strix aluco).
También verán arrasado su hábitat especies de mamíferos de enorme
interés como el Gato Montés (Felis silvestris), la Garduña
(Martes foina), el Tejón (Meles meles) o el Jabalí
(Sus scrofa).
Además la deforestación aumentará por la instalación de las tuberías
del bombeo (tres tubos de 1,5 m de diámetro cada uno) desde la estación
de bombeo de Azorín, que ocuparán la misma superficie forestal a lo
largo de 1000 metros, hasta lo alto del monte, donde se construirá un depósito
de 3 has de superficie.
Al impacto directo de la explotación de la cantera y de las conducciones
habrá que sumar los daños producidos por los viales de acceso y el
trasiego de camiones de gran tonelaje. Igualmente se ha de tener en
consideración que, una vez inundada la zona del embalse, muchas de las especies
aquí citadas perderán sus lugares habituales de campeo y caza, viéndose
afectada también su capacidad de tránsito hacia otras zonas, lo que significará
la pérdida irreversible de su hábitat y el cuestionamiento de su pervivencia.
Asimismo cabe destacar la saturación de canteras que sufre el
conjunto montañoso al que pertenece la
Cava-Fría, integrada en la Sierra del Reclot y que padece el acoso de
explotaciones marmoleras en sus zonas de La Algueña y Cava-Rasa, hecho que
dificultaría sobremanera cualquier hipotética reubicación de las especies
faunísticas afectadas. Las medidas correctoras propuestas en el Estudio de
Impacto Ambiental (reubicación de especies, alimentación mediante palomares y
suelta de perdices, pantallas visuales, voladuras fuera de la época de
nidificación, etc) no dejan de ser paños calientes para un enfermo terminal.
Desde Ecologistas en Acción se dará comienzo a una intensa campaña en contra de este atentado medioambiental a uno de los parajes más valiosos de las comarcas de los Valles del Vinalopó y para dar a conocer a la población los valores naturales del mismo.
Más información: Emilio Martín tfno:669832151