INFORME SOBRE EL PROYECTO DE PLAN HIDROLÓGICO NACIONAL 

Pedro Arrojo Agudo Pedro Arrojo Agudo Dpto. de Análisis Económico de la Universidad de Zaragoza 

I - Análisis del contexto y propuestas previas

El presente trabajo se realiza a requerimiento del Ministerio de Medio Ambiente, formalizado a finales de Septiembre, momento en que se recibieron los textos del Plan y su correspondiente memoria. Al parecer, este encargo se inscribe en el contexto de una amplia consulta a expertos en materia de gestión de aguas, desde las diversos enfoques disciplinarios. Entre las condiciones planteadas por el Ministerio es de destacar el plazo en el que debía entregarse este trabajo: mediados de Noviembre. Considerando tal iniciativa como sumamente positiva, debe señalarse que el tiempo ofrecido para la elaboración de estos trabajos es absolutamente insuficiente (mes y medio), si lo que se quiere es fundamentar un debate en profundidad. Por otro lado, los trabajos que se aporten deberían ser debatidos en un simposio científico-técnico, publicarse y quedar a disposición de los diversos partidos y de la ciudadanía en general. Por último sería necesario ofrecer tiempo para que tales aportaciones puedan divulgarse, no sólo entre políticos y miembros del Consejo del Agua, sino en el conjunto de la sociedad, contribuyendo a dinamizar ese debate del que tanto se habla, pero hacia el que, ni se ofrecen plazos razonables, ni los medios adecuados.

II- Aspectos generales y modelo de planificación Desde mi punto de vista la cuestión no debe centrarse sobre la necesidad o no de la planificación, sino sobre la vigencia del modelo que se pretende aplicar, así como sobre los objetivos y criterios a desarrollar.

III - Los "Excedentes" de la Cuenca del Ebro El concepto de cuencas excedentarios , al igual que el de cuencas deficitarias , estrechamente ligados a la terminología económica de oferta y demanda , requieren de una profunda revisión conceptual, tal y como hemos argumentado en párrafos anteriores. No obstante, más allá de estas consideraciones, analizaremos las previsiones cuantitativas que llevan al Ministerio a valorar que existen "excedentes" susceptibles de alimentar los trasvases previstos.

IV - El "Déficit Estructural" Tanto en materia de gestión de vertidos como de gestión de acuíferos sobre explotados, hoy se puede hablar de desgobierno generalizado. El propio Libro Blanco reconoce el absoluto fracaso que ha supuesto el Canon de Vertido previsto en la Ley de Aguas (MIMAM-98). Pero es quizás en la sobreexplotación de acuíferos en esas zonas calificadas de deficitarias estructuralmente, donde se refleja más clamorosamente esta situación de desgobierno. En el ámbito de las aguas subterráneas, la forzosa necesidad de cubrir costes por parte de los usuarios, tanto en la perforación como en su explotación, ha incentivado una mayor racionalidad y eficiencia económicas en el uso del agua (Llamas-99) (Arrojo-2000). Sin embargo, estos incentivos no han articulado la inteligencia colectiva de los usuarios ; bien al contrario, el carácter individualista de este modelo ha desembocado en una gestión insolidaria e insostenible, abocando a procesos de sobreexplotación, degradación y salinización de muchos acuíferos: Castellón, la Mancha, Murcia, Almería...

V - Valoración del documento de "Análisis Económicos" Desde la provisionalidad de un estudio forzosamente rápido de la memoria económica del Plan Hidrológico Nacional propuesto, dado el escaso tiempo marcado por el Ministerio, se pueden avanzar graves inconsistencias económicas, así como notables contradicciones respecto al principio de Recuperación Integra de Costes demandada por la U.E. en la Directiva Marco.

Citas documentales 

 

Científicamente el PHN es inviable.

Un estudio científico considera «físicamente imposible» el trasvase de agua desde el Ebro a las cuencas del Júcar y el Segura si se cumplen las previsiones del cambio climático, al alterarse el régimen de lluvias y temperatura en España. El informe, elaborado por Francisco Ayala-Carcedo, asesor del panel intergubernamental de la ONU para el cambio climático, contradice las previsiones del PHN y asegura que la falta de caudal encarecerá el agua trasvasada.

Las expectativas del Plan Hidrológico Nacional (PHN) para trasvase de agua desde el Ebro a las cuencas del Júcar y el Segura son inviables si se tienen en cuenta los escenarios de temperatura y precipitación previstos en España para el año 2060 merced al cambio climático, según las conclusiones de un estudio elaborado por el investigador del Instituto Geológico y Minero Francisco J. Ayala-Carcedo, considerado como uno de los principales especialistas españoles en materia de riesgos ambientales.

El informe de Ayala coteja los cambios de precipitación -se prevé un paulatino déficit- y temperatura -subirán una media de 2,5 grados- que habrá en España, con los recursos necesarios para hacer realidad, en las próximas décadas, los trasvases de caudales desde el Ebro hacia las cuencas deficitarias de la Comunidad Valenciana y de otras zonas de España. La principal conclusión es la inviabilidad física del trasvase del Ebro, en el que se concentra de manera fundamental el estudio científico, pese a que también analiza numerosos aspectos relativos al cambio climático y el PHN.

El informe señala textualmente que «la cuenca del Ebro, con unos recursos medios de 17.250 hectómetros cúbicos, tiene actualmente un nivel de regulación del 64%, con un consumo de 5.500 hectómetros cúbicos, y de acuerdo con lo expuesto en los documentos de apoyo al PHN, habida cuenta que el Pacto del Agua aragonés de 1992 supone una regulación adicional de 3.400 hectómetros cúbicos y el trasvase la detracción de otros 1.050 actualmente, una vez detraído el caudal ecológico, la cuenca tendría unos excedentes medios anuales aproximados de 5.200 hectómetros cúbicos». Y, al analizar lo que ocurre teniendo en cuenta las previsiones del cambio climático, añade que «si se considera la reducción de recursos combinada con el aumento de consumo en regadíos actuales, habrá un déficit de 177 hectómetros cúbicos para el año 2060», así como que «no existe ningún sistema de regulación con estos parámetros que pueda garantizar el caudal ecológico si el PHN se lleva a cabo y evitar la muerte del delta del Ebro».

Según el estudio del prestigioso investigador, «de acuerdo con la hipótesis planteada en los documentos de apoyo al PHN 2000, el déficit sería de 217 hectómetros, que se convertirían en unos 2.244 en la hipótesis del Libro Blanco del Agua y en 4.499 de acuerdo con los resultados del trabajo del Cedex para el Ministerio de Medio Ambiente». Ayala subraya que, «por tanto, cabe concluir que la realización del PHN en lo referente al conjunto de la cuenca del Ebro (Pacto del Agua aragonés y trasvase a Levante) es físicamente imposible desde una perspectiva estratégica de sostenibilidad, en contra de lo afirmado en el texto del anteproyecto de ley, y conducirá a la muerte biológica del delta -del Ebro- en unas décadas».

El estudio también cuestiona las tesis del Gobierno sobre los costes del agua trasvasada, que «se encarecerían sistemáticamente» a causa de la progresiva falta de caudal, «tal como ya ha sucedido en el trasvase Tajo-Segura».