Los vecinos vuelven a paralizar las maquinas en el área preservada por el juez en 2002

Levante-Castelló

Una quincena de vecinos paralizó ayer de nuevo las obras de la carretera Cabanes-Orpesa en el tramo protegido por resolución judicial. La comitiva, formada por ecologistas y habitantes del entorno de Miravet, logró detener la tala de árboles y el trabajo de las máquinas excavadoras pasadas las nueve de la mañana.

La movilización de protesta siguió una pauta calcada a la del pasado lunes. Los vecinos se interpusieron ante las máquinas con pancartas de protesta y posteriormente las abordaron de forma pacífica. Minutos más tarde, los trabajadores daban por concluida su jornada laboral.

Mientras tanto, una patrulla de la Guardia Civil vigilaba de cerca con la orden de no intervenir y con un único objetivo: evitar posibles atropellos o daños físicos a las personas. Los vecinos aseguran que seguirán montando guardia para frenar cualquier tipo de obra en el tramo preservado por auto judicial.

Su movilización ha logrado parar las máquinas cuando ya se habían adentrado 1,2 kilómetros en el trazado que, según el juez, comporta un grave riesgo de delito ecológico sobre el paraje natural del Desert de les Palmes y al entorno kárstico de la Cova de Miravet.

Esta oposición vecinal impulsó a los responsables de la constructora a convocar una reunión extraordinaria durante la tarde de ayer. Eso sí, los portavoces de la empresa se negaron a hacer declaraciones a la espera que actúe la Conselleria de Infraestructuras, organismo que ha promovido la opción sur de la carretera.

Actuación judicial

El Juzgado número 6 y la Fiscalía continúan sin actuar, aunque cabe tener en cuenta que la empresa aceleró las obras mientras el fiscal responsable del caso se encontraba ausente. Por su parte, la Conselleria de Infraestructuras anunció ayer que proseguirá las obras «porque no existe ninguna traba jurídica para no hacerlo».

Infraestructuras alega que todos los informes son favorables y precisó que esperará a ver cuál es la reacción de los vecinos que han parado las máquinas durante dos días consecutivos. «No haya razón para parar las obras».