Cerca de 400 valencianos, multados por utilizar el ‘parany’ pese a que está prohibido El uso de esta liga, que fue empleada por casi 3.000 valencianos en 2002, es ahora ilegal La prohibición de emplear el ‘parany’ ha tenido un efecto directo sobre los cazadores valencianos: cerca de 400 han sido denunciados, en menos de un mes, por utilizar esta liga que el Tribunal Superior de Justicia declaró ilegal en 2002. La asociación de ‘paranyers’ asegura que sus asociaciones conocen la restricción. C. VELASCO/ VALENCIA (LAS PROVINCIAS)

La temporada de caza se abrió el pasado 12 de octubre en la Comunidad Valenciana. Desde ese día hasta hoy, 360 cazadores valencianos han sido denunciados por emplear el parany, una práctica cinegética prohibida y declarada ilegal por el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJ-CV) el pasado año. Las multas han sido impuestas por los agentes medioambientales de la Conselleria de Territorio y Vivienda y los del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil. Así, el cumplimiento de la sentencia judicial se está consiguiendo debido a la férrea vigilancia y al régimen sancionador. Ante estas cifras, la Asociación de Paranyers Valencianos (Apaval) sostiene que sus asociados “conocen perfectamente la restricción de cazar con esta liga”, según Fernando Domínguez, secretario de la asociación. Domínguez asegura que Apaval “no tiene constancia de tantas denuncias”, pero reconoce que sus asociados sí han recibido sanciones por emplear esta liga que ilegalizó el TSJ-CV por considerar que es una práctica no selectiva. La mayoría de las multas se han registrado en Castellón, donde más afianzado está el uso del parany. 289 denuncias se han impuesto en la provincia castellonense y 71 en Valencia, según datos de Territorio y Vivienda. El Camp de Túria y Camp de Morvedre son las comarcas con mayor número de paranyers en Valencia.

Doble vigilancia El secretario de Apaval lamenta la doble vigilancia que soportan los cazadores: “Tenemos a los guardias civiles y a los ecologistas que llaman a los agentes cuando ven un parany”, criticó Domínguez, quien a su juicio “no es justa la persecución”. A los paranyers les cuesta abandonar su modo tradicional de cazar y algunos no llegan a entender por qué está prohibido, pero “todos saben que no pueden utilizarlo, pero algunos, según los datos, está claro que incumplen la sentencia”, indica el secretario de Apaval. Los casi cuatro centenares de cazadores denunciados en tan solo un mes son muchos, pero no hay que olvidar que cerca de 3.000 valencianos obtuvieron el permiso para utilizar el parany en la pasada temporada de caza.