22 de mayo de 2002

LA REGENERACIÓN DE PLAYAS AMENAZA LA BIODIVERSIDAD

En el Día Mundial de la Diversidad Biológica, que se celebra el 22 de mayo, Ecologistas en Acción advierte de las graves consecuencias que para los hábitats y especies marinas, especialmente las praderas de Posidonia, tienen las regeneraciones artificiales de playas.

La sucesión de importantes temporales en las costas mediterráneas, con daños en las costas, puertos y playas, ha suscitado la reivindicación por parte de muchos municipios turísticos, especialmente Catalunya, Balears y el País Valenciano de la urgente regeneración de sus playas, de cara a la temporada turística de verano que está a punto de iniciarse. El Ministerio de Medio Ambiente, haciéndose eco con sorprendente rapidez, ha proclamado su disposición a actuar y a poner sobre la mesa los fondos económicos necesarios.

Ecologistas en Acción teme que las razones de urgencia justifiquen que la regeneración de playas se haga sin la redacción del necesario proyecto y sin la evaluación de impacto ambiental, para los casos establecidos por la Ley. Además, estas actuaciones se revisten de toda una fraseología conservacionista (regenerar, conservar...) que sirve para disfrazar unas actuaciones duras, que sólo sirven para aumentar los ingresos de las grandes empresas de la construcción y del sector turístico.

La regeneración de playas es una aberración ecológica y un despilfarro económico, pues la arena depositada artificialmente dura el tiempo que tarda en presentarse otro temporal. En algunos casos se intenta ?construir? playas donde antes nunca hubo arena o solamente era una playa de guijarros o cantos rodados. En otras ocasiones se intenta restituir la línea de costa, tras años y decenios de regresión, que tienen dos causas principales: la falta de aporte de sedimentos por los ríos, tras su regulación y la construcción de embalses y los impactos debidos a las infraestructuras construidas en la costa: puertos, espigones, paseos marítimos, etc. que han modificado la dinámica litoral. Sin incidir en esas causas generales que están en la raíz del problema, la regeneración no deja de ser un parche provisional, que resulta muy costosa económicamente y que puede provocar un desastre ambiental.

Los principales impactos de estas regeneraciones de playas provienen de la extracción de la arena mediante el dragado de fondos arenosos y el posterior vertido de la misma en la ribera del mar. La extracción de la arena mediante un barco draga que succiona la arena y cualquier ser vivo que se encuentre en los alrededores, levanta y pone en suspensión todos los sedimentos finos, provocando una gran turbidez en el agua. Esa pérdida de transparencia del agua puede extenderse a km2 y durar varias horas. La posterior hipersedimentación suele provocar daños irreversibles sobre las praderas de fanerógamas marinas (Posidonia oceánica y Cymodocea nodosa) por enterramiento de las matas.

Ecologistas en Acción destaca que los hábitats de fanerógamas marinas tienen una gran importancia ecológica, pues constituyen lugares de gran biodiversidad, protegen la línea de la costa de la erosión marina y son lugares de cría de muchas especies de interés ecológico y comercial. Pese a lo cual se están viendo gravemente afectadas por regeneraciones de playa, pesca ilegal de arrastre y construcciones de espigones y puertos deportivos.

Recientemente se ha documentado que en la regeneración de la playa de Can Picafort (Bahía de la Acudía, Mallorca) se han vertido moluscos procedentes de la zona de extracción de Banyalbufar, alguno de la especie Glycymeris inflata, que se daba por extinguido hace años. Es decir que lo que extraía del fondo marino no era arena sino un fondo detrítico costero compuesto por caparazones y esqueletos de moluscos, y algas calcáreas de la familia de las coralináceas. Ese hábitat recibe el nombre de maerl y esta protegido por la Unión Europea.

La extracción de arena ahuyenta a la pesca de bajura y cuenta con la oposición de los pescadores, que ven cómo el dragado de los fondos elimina las capturas. El posterior vertido de la arena extraída provoca también importantes impactos, dañando las praderas de Posidonia, por enterramiento o por sedimentación y causando la pérdida de transparencia del agua. Generalmente la regeneración de la playa conlleva además la construcción de diques y elementos artificiales para proteger la nueva ?playa?, que no hacen más que impactar negativamente sobre el medio litoral.

Ecologistas en Acción denuncia que la extracción de arena de algunos fondos marinos incluidos en Lugares de Importancia Comunitaria (LIC), se está haciendo sin evaluar los impactos ambientales y por tanto contraviniendo el art. 6 de la Directiva Hábitats (92/43/CEE), a pesar del impacto directo que tienen sobre las praderas de Posidonia, hábitat prioritario en el ámbito europeo y especialmente protegido por la Directiva Hábitat.

Para la comarca del Baix Maestrat desde el año 2001 se han estado acometiendo todo tipo de obras y actuaciones en el litoral, destacando las obras de defensa y espigones en el municipio de Vinaròs, drenaje y dragado de la desembocadura del rió Servol y regeneraciones de la playa norte y sur de Peñíscola. Destaca que ninguna de estas obras se ha ejecutado con estudios o evaluaciones de impacto ambiental, siendo amparadas bajo obras de emergencia por temporales o bien por defensa de la costa. En muchas de estas obras se han creado numerosos impactos sobre el medio marino por aporte de arenas finas en zonas de roquedo (zona norte de Vinaròs), dragado en fondos marinos y puertos (regeneraciones de las playas norte y sur de Peñíscola), destrucción de cuevas submarinas (Vinaros y Peñíscola), afección al hábitat de especies protegidas por la directiva de hábitats (véase el caso del dátil de mar en todas estas zonas litorales calizas), destrucción de saladares en desembocaduras de ríos (rió Servol, eliminando la única zona de nidificación comarcal del chorlitejo patinegro-Charadrius alexandrinus), afecciones a las praderas de algas marinas (Cymodocea, Posidonia, etc) sobre fondos arenosos, etc.; además de los terribles impactos terrestres y paisajísticos tras la creación y funcionamiento en continuo de las canteras utilizadas para obtener arenas tras el machaqueo de materiales calizos, con los innumerables perjuicios por creación de polvos, finos, ruidos y afecciones a las carreteras por el transporte de estos materiales con vehículos de gran tonelaje y graves molestias al propio turismo (recordemos el caso de la regeneración de la playa norte de Peñíscola), etc. Cabe mencionar también como uno de los últimos casos de flagrante ilegalidad la regeneración de la playa sur de Peñíscola, playa totalmente protegida por el puerto de Peñíscola y el espigon de la playa de las viudas, en donde bajo supuestos daños por temporales (el cartel de las obras ya deja claro que son obras de emergencia por los temporales de noviembre 2001) inexistentes en estas zona, se ha dotado económicamente a cargo de los presupuestos del estado una nueva regeneración que además no cuenta tampoco con ningún estudio ambiental y para colmo se dragan fondos submarinos sin evaluar sus afecciones ambientales. Pero hay mas porque estas arenas se mezclan con fondos de dragado del puerto de Peñíscola, y como todos sabemos, los puertos suelen ser auténticos vertederos, sin evaluar analíticamente sin las arenas son aptas para ser depositadas en la playa, con la consiguiente dispersión de contaminantes y aceites por este tramo litoral. No olvidamos las amenazas que se ciernen para este tramo litoral del norte de la provincia de Castellón, las cuales suponen tremendas afecciones al medio marino y su diversidad, en pro de un turismo actualmente insostenible: 

-Numerosos proyectos de creación de macro urbanizaciones (zona Surrach en Benicarlo y Aigua Oliva en Vinaros) que presionaran en el futuro para que las playas actuales de cantos rodados sean regeneradas con arenas. 

-creación de puertos deportivos (Peñíscola) que afectaran al litoral de las zonas circundantes al LIC y parque natural de la Sierra de Irta. 

-Continuadas actuaciones para aportar nuevas arenas tras temporales en las playas ya regeneradas artificialmente (Forti en Vinaros y playa norte en Peñíscola). 

-Ampliación de espigones para defensa en puertos comerciales y deportivos. -Canalización, drenaje, adecuación y protección con roca de escollera u hormigón, de buena parte de las desembocaduras y cauces de las ríos, ramblas y barrancos de esta comarca, amparadas bajo el Plan de Acción Territorial de Riesgos de Inundaciones en la Comunidad Valenciana-PATRICOVA.