Consecuencias de La Copa América en Valencia y Alicante.
Notas para una reflexión urgente
Rita Barberá saltando abrazada al president Camps. Julio de España, danzando a su lado. No lo hacen por la conversión de L’Albufera en Parque Nacional o por la protección integral de la huerta Valenciana: lo hacen por la concesión de La Copa América, un evento sobre el cual la mayoría de los mortales del País Valencià no tenían noticia hasta la gran explosión de euforia político-empresarial. Hasta al mismísimo Eduardo Zaplana le pilló la noticia con el pie cambiado y su extraña ausencia en el sarao oficial ha sido comidilla de los medios de comunicación.
¿Qué es la Copa de América?
La Copa de América es una competición náutica nacida a mediados del siglo XIX en el que unos cuantos veleros realizan varias series de regatas. La competición posee un marcado componente elitista debido a la naturaleza de la regata y de sus participantes. El precio de cada velero ronda los cuatro mil millones de pesetas y sus patrones no salen a la mar por menos de un millón de euros.
¿Quién participa en la Copa de América?
Según la propia página web de la organización (www.americascup.org) , los participantes son aristócratas, militares, financieros, empresarios, comerciantes e ingenieros. Actualmente la Copa está en manos de una empresa suiza llamada AC Management, que gestiona los cuantiosos beneficios publicitarios y de explotación comercial de la competición.
¿Qué consecuencias traerá la Copa de América a Valencia?
El estallido de júbilo de Rita Barberá y sus asociados se entiende perfectamente, ya que ser la sede de la Copa de América impulsará y refrendará los proyectos urbanísticos en la zona del puerto y alrededores, que han sufrido, hasta hoy, una amplia contestación social. Rita Barberá ya ha anunciado que la Copa América conseguirá que Valencia, por fin, mire al mar. Los movimientos sociales del barrio Cabanyal-Canyamelar ya han interpretado esta declaración como un aviso de la inminencia de la prolongación de la Avenida Blasco Ibáñez, que arrasaría este barrio declarado Bien de Interés Cultural (BIC). Ahora mismo el Plan Especial que persigue la ampliación de la Avda. Blasco Ibáñez esta paralizado cautelarmente por decisión del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana ante el recurso interpuesto por los vecinos. La zona del puerto y alrededores será remozada y se añadirán más viales para tráfico motorizado. A la demolición de parte del barrio por la prolongación, habría de añadirse un incremento de la especulación urbanística que provocará una subida considerable de los alquileres y el precio de las viviendas, imposibilitando el acceso a la vivienda a la mayoría de la población de éste y los vecinos barrios litorales, compuestos por una población de modestos recursos.
Hemos de recordar que el puerto ya ha experimentado una ampliación considerable –la Zona de Actuación Logística (ZAL)- que ha supuesto la desaparición casi total de valiosas zonas de huerta y parte de sus poblados (La Punta). Las nuevas obras pueden significar la gota que colma el vaso para un entorno excesivamente degradado tanto a nivel medioambiental como social y cercado por infraestructuras, plantas de gas, líneas de alta tensión...
También se ampliará el aeropuerto de Valencia para el 2007 y se construirá la nueva Estación del Norte.
Por otro lado, Rita Barberá ha prometido exenciones fiscales para las empresas que participen en el mecenazgo de la competición (Diario Valencia, hoy). Esas exenciones fiscales cuentan con el visto bueno del Ministro Rato, que las compara con las que tuvieron lugar en otros eventos similares (Olimpíadas de Barcelona de 1992, Exposición Universal de Sevilla, Madrid Capital Cultural, etc).
Y en los puertos de Alicante, Castellón, Valencia...
Las consecuencias de la adjudicación de la Copa América ya se han notado en Alicante y se notarán en todo el País Valenciano con el nuevo Plan de Puertos presentado por la Generalitat y aprobado el día 28 de noviembre, en el que se prevén más de 200 actuaciones y, entre ellas, 10.000 nuevos amarres. Se construirán tres nuevos puertos deportivos (El Campello, Santa Pola y Peñíscola), se ampliarán diez más (Vinarós, Xàbia, Dénia, Guardamar, Cabo Roig, Calpe, Altea, Santa Pola, Orihuela, Pilar de la Horadada) y se actuará en las dársenas interiores de otros muchos, hasta completar más de 212 actuaciones. Con el Plan de Puertos vigente la construcción de nuevos puertos deportivos estaba prohibida y sólo se podía autorizar la ampliación de los existentes.
Una de estas actuaciones que ya ha salido a la luz es la construcción de un puerto deportivo en la Cala Baeza, en el pueblo de El Campello, cerca del límite con Villajoyosa. Esta cala es una de las pocas áreas no urbanizadas de El Campello y sus fondos marinos son ricos en Poseidonia oceanica, fundamental para la biodiversidad litoral. A comienzos de la misma semana en la que se aprobó el nuevo Plan de Puertos una empresa no identificada compró en esta misma zona 1,2 millones de metros cuadrados de suelo no urbanizable por un precio veinte veces superior al de salida.
Tolerancia cero
La Copa de América conllevará un incremento de la represión tanto a los movimientos sociales disidentes (sólo hay que repasar lo acaecido en los desalojos de La Punta y en las acciones llevadas a cabo para su defensa) como sobre las clases sociales más desfavorecidas. El reciente viaje del Delegado de Gobierno Cotino a Nueva York ha servido para importar la estrategia policial de la tolerancia cero o “anticipación del delito” que lleva aplicándose en la ciudad de los rascacielos desde la subida al poder de R. Giuliani y que ha tenido como consecuencia el aumento de la presión policial sobre la población afroamericana e hispana y el cercamiento de los barrios empobrecidos. En Valencia se ha puesto en marcha en el barrio de Russafa, caracterizado por su riqueza étnica. Según Cotino, la elección de este barrio no es por destacar en delincuencia, sino por “prestar especial resistencia a la reducción de delitos, por las características de sus locales y por las aglomeraciones de gente en sus calles”. Según el concejal de seguridad ciudadana de Valencia, el Sr. Domínguez “en Russafa sólo estará quien cumpla la legalidad”. Los resultados del plan policial han sido, entre otros, la detención de más de setenta personas, catorce de ellas por delitos contra la Ley de Extranjería. Se produjeron, igualmente, 464 identificaciones. Cotino ha prometido extender esta experiencia al resto de Valencia. (Declaraciones tomadas de los diarios Levante-EMV y Valencia, hoy)
Los medios de comunicación cierran filas
La mayoría de los medios de comunicación (Levante, Las Provincias, El País, televisiones estatales y autonómicas, radios...) han presentado de manera unánime la consecución de la Copa América para Valencia como un triunfo “para todos”. Las posiciones críticas se encuentran, mayoritariamente, en medios de comunicación alternativos (portales web de contrainformación, portales de asociaciones de vecinos del Cabanyal, radios libres de Valencia...). El bombardeo publicitario a favor se ha trufado de medias verdades y datos danzantes; así, hemos escuchado o leído que los puestos de trabajo generados van del orden de los “cientos” a los “más de diez mil”. Se llegó a decir en un primer momento que la Copa traería el AVE a Valencia hasta que el Secretario de Estado de Infraestructuras, Benigno Blanco, se apresuró a corregirlo y el plazo oficial sigue siendo el año 2010. La señora Barberá apuntó, por su parte, que su llegada (la del AVE) “dependerá de la técnica”.
Conclusiones
La Copa América es una competición muy elitista, en la que participan únicamente personas de una elevada posición económica. Las consecuencias directas de su implementación van a ser el arrasamiento de un barrio declarado BIC, el incremento de la especulación urbanística, la potenciación de costosas e impactantes infraestructuras de medios de transporte poco o nada sostenibles ambientalmente (avión, coches), un incremento de la presión policial sobre determinados sectores de la sociedad valenciana y la destrucción de no pocas zonas litorales del País Valenciano. A eso habremos de añadir un fastuoso derroche de fondos públicos que, suponemos, serán detraídos de otras partidas presupuestarias más útiles socialmente. Tendremos que sumar a estos derroches las exenciones fiscales para las empresas que se comprometan al mecenazgo del evento. Sin olvidar la comedura de tarro que nos caerá encima con el evento y los intentos de “popularizar” el “deporte” de la vela y la presión mediática para que “todos” nos compremos un yate, pues ya se sabe que una persona sin yate no es una persona completa.
Las supuestas bendiciones de la Copa son una “lluvia de millones” de intensidad bastante flexible y la creación de “diez mil” (por ahora) puestos de trabajo durante no sabemos cuánto tiempo (¿de aquí al 2007?¿sólo el 2007?¿y después del 2007?) ni de qué calidad, aunque la podemos imaginar a tenor de los porcentajes actuales.
Basar la economía y el desarrollo social de toda una región en certámenes deportivos o culturales esporádicos (Exposiciones Universales, Olimpiadas, Forums, Copas...) no garantiza el desarrollo sostenible de nadie y sólo fomenta estrategias de enriquecimiento rápido –mediante la especulación y la explotación laboral más acusada- de los sectores sociales más favorecidos, que en el caso del País Valenciano, coinciden con los vinculados a la promoción turística y la construcción. Igualmente, se propicia un uso insostenible del territorio y los recursos naturales que, en una comunidad que se ha caracterizado por demandarlos de fuera con insistencia (el agua del Ebro, por ejemplo), sólo supone una muestra más de irresponsabilidad y de escasa visión de futuro.