LEY [Comunidad Autónoma de Valencia]
12/2003, de 10 de abril sobre perros de asistencia para personas con
discapacidades.
Sea notorio y manifiesto a todos los ciudadanos que las Cortes Valencianas han
aprobado y yo, de acuerdo con lo establecido por la Constitución y el Estatuto
de Autonomía, en nombre del Rey, promulgo la siguiente Ley:
PREÁMBULO
La Constitución Española, en su artículo 14, reconoce el derecho de igualdad
de todos los españoles ante la ley, dirigiendo en su artículo 9.2 un específico
mandato a todos los poderes públicos para promover las condiciones para que la
libertad e igualdad del individuo y de los grupos en que se integra sean reales
y efectivas y remover los obstáculos que impidan o dificulten su plenitud. Por
su parte, el artículo 49 de la Constitución dirige un mandato a los poderes públicos
para realizar una política de previsión, tratamiento, rehabilitación e
integración de las personas con discapacidad a las que prestarán la atención
especializada que requieran y los ampararán especialmente para el disfrute de
los derechos que el título I de la Constitución otorga a todos los ciudadanos.
En cumplimiento del mandato constitucional, el artículo 31.27 del Estatuto de
Autonomía de la Comunidad Valenciana, aprobado mediante Ley Orgánica 5/1982,
de 1 de julio, atribuye a la Generalitat competencias en materia de
"instituciones públicas de protección y ayuda a minusválidos y demás
grupos o sectores requeridos de especial protección, incluida la creación de
centros de protección, reinserción y rehabilitación". En análogo
sentido, el artículo 31.24 del Estatuto de Autonomía, de conformidad con las
previsiones del artículo 148 de la Constitución, otorga a la Generalitat la
competencia exclusiva en materia de asistencia social.
En ejercicio de dichas competencias, se promulgó la Ley [Comunidad Autónoma de
Valencia] 5/1997, de 25 de junio, por la que se regula el Sistema de Servicios
Sociales en el ámbito de la Comunidad Valenciana, que contempla específicamente
en su artículo 21 a las personas con discapacidad, a las que otorga una
especial protección mediante la promoción de actividades de prevención,
tratamiento, asistencia y rehabilitación, dirigidas ala consecución final del
objetivo genérico de su integración social y laboral.
Con el fin de garantizar la accesibilidad al medio físico en condiciones
tendentes ala igualdad de todas las personas, fueran cuales fueran sus
limitaciones y el carácter permanente o transitorio de éstas, las Cortes
Valencianas, en mayo de 1998, promulgaron la Ley [Comunidad Autónoma de
Valencia] 1/1998, de 5 de mayo, de la Generalitat Valenciana, de Accesibilidad y
Supresión de Barreras Arquitectónicas, Urbanísticas y de la Comunicación.
Dicha ley recoge en el capítulo III, de su título III, las disposiciones
relativas al uso del perro guía, definiéndolo como aquel que ha adquirido las
aptitudes precisas para el acompañamiento, conducción y auxilio de personas
afectadas por disfunciones visuales totales o severas y garantizando la
accesibilidad al entorno de las personas con discapacidad, que vayan acompañadas
con perro guía debidamente acreditados, que podrán acceder a todos los
lugares, alojamientos, establecimientos, locales, transportes públicos y demás
espacios de uso público en el ámbito de la Comunidad Valenciana.
No obstante las normas contenidas en la mencionada ley, en su anteproyecto, el
perro guía fue considerado como acompañante de las personas con discapacidad,
con independencia del tipo de discapacidad, porque se consideró conveniente
ampliar el campo de los beneficiarios a otro tipo de deficiencias y no
restringirlo a las visuales. Sin embargo, en el proceso conducente a la aprobación
de la ley desapareció esta concepción amplia quedando reducido a la problemática
visual.
Transcurridos cuatro años desde la aprobación de la mencionada ley, y una vez
probadas las aptitudes de los perros de asistencia en orden a facilitar la
autonomía, no sólo de las personas con discapacidad visual, sino también de
personas afectadas por otras discapacidades, se hace conveniente retomar el
concepto de perro guía o de asistencia, y hacer extensivo su uso a personas con
diferentes discapacidades para las que puede ser útil disponer de un perro que
facilite su autonomía y sirva de ayuda en la vida cotidiana, colaborando en la
eliminación de las posibles barreras a las que la persona deba enfrentarse.
Por todo lo dicho anteriormente, y con el fin de promover las condiciones y
remover los obstáculos para que la libertad y la igualdad del individuo y de
los grupos en que se integran sean reales y efectivas, así como facilitar la
participación de todos los ciudadanos en la vida política, económica,
cultural y social de la Comunidad Valenciana, todo ello de acuerdo con el
principio rector de la política social, dispuesto en al artículo 49 de la
Constitución española, en orden a lograr la integración social de las
personas con discapacidad para que disfruten de los mismos derechos que el resto
de los ciudadanos, la presente ley viene a garantizar el acceso a los lugares,
alojamientos, establecimientos, locales y transportes públicos o de uso público
a todas las personas con discapacidad que vayan acompañadas de perros de
asistencia debidamente acreditados como tales.
Dos son los capítulos de la presente ley: el capítulo I, relativo alas
disposiciones generales, contiene, entre otros aspectos, los relativos a las
condiciones y requisitos que deberán reunir los perros de asistencia, el
derecho de acceso y sus límites, así como el derecho a deambular y permanecer
en los lugares, alojamientos, establecimientos, locales y transportes públicos
o de uso público de las personas con discapacidad acompañadas de perro de
asistencia. El capítulo II, contiene el régimen sancionador para el efectivo
cumplimiento de los derechos reconocidos en la presente ley.
Por último, hay que señalar que, consciente la Generalitat de la existencia de
perros abandonados en el seno de nuestra Comunidad, se prevén campañas de
adiestramiento como perros de asistencia en centros oficialmente homologados al
respecto, de perros que se hallen en los servicios municipales de perros
abandonados, o se encuentren protegidos por asociaciones protectoras de
animales.
CAPÍTULO I
Disposiciones generales
Artículo 1. Objeto.
1. Mediante la presente ley se reconoce y garantiza a toda persona con
discapacidad visual, auditiva, locomotriz o de cualquier otra índole, total o
parcial, que tenga necesidad o sea recomendable el uso de perro de asistencia,
el derecho al acceso, deambulación y permanencia junto con este, a todos los
lugares, alojamientos, establecimientos, locales, demás espacios de uso público
y transportes públicos o de uso público, de acuerdo con lo establecido en los
artículos siguientes.
2. La presente ley será de aplicación en la Comunidad Valenciana.
3. Todas las personas con discapacidades que vayan acompañadas de perro de
asistencia, pueden acceder, deambular y permanecer de acuerdo con lo establecido
en esta ley en condiciones de igualdad con el resto de la ciudadanía.
4. El derecho de acceso, deambulación y permanencia, reconocido en este artículo,
se entenderá integrado por la constante presencia del perro de asistencia junto
al usuario, sin traba que pueda llegar a producir interrupción en la
permanencia o distancia, en la asistencia.
5. El ejercicio del derecho de admisión únicamente quedará condicionado y
limitado por las prescripciones de esta ley.
6. El acceso del perro de asistencia a los lugares mencionados anteriormente no
supondrá para su usuario ningún gasto adicional, salvo que tal gasto
constituya la prestación de un servicio específico económicamente evaluable.
Artículo 2. Lugares, establecimientos y transportes.
A los efectos de lo establecido en el artículo anterior, tendrán la
consideración de lugares, públicos o de uso público:
1. Lugares, locales y establecimientos públicos:
a) Los lugares, locales e instalaciones sujetos ala normativa vigente en la
Comunidad Valenciana reguladora de espectáculos públicos y actividades
recreativas.
b) Los pasos de peatones, peatonales o de disfrute peatonal exclusivo o
semipeatonal, así definidos por la normativa urbanística vial aplicable en
cada momento.
c) Los lugares de esparcimiento al aire libre, tales como parques, jardines y
otros espacios de uso público.
d) Los centros de ocio y tiempo libre.
e) Las residencias, hogares, clubes para la atención a la tercera edad, pisos
tutelados, centros de recuperación y asistencia a personas con deficiencia física
y/o psíquica y los establecimientos similares, sean de titularidad pública o
privada.
f) Los centros oficiales de toda índole y titularidad, cuyo acceso no se
encuentre prohibido o restringido al público en general.
g) Los centros de enseñanza de todos los niveles y grados, modalidades y
especialidades.
h) Los centros sanitarios, asistenciales y socio/asistenciales, públicos y
privados.
i) Las instalaciones deportivas públicas.
j) Los centros religiosos.
k) Los museos, bibliotecas, salas de cine, de exposiciones y conferencias.
l) Los almacenes, establecimientos mercantiles y centros comerciales.
II) Las oficinas y despachos de profesionales liberales.
m) Los edificios y locales de uso público o de atención al público.
n) Los espacios de uso general y público, de las estaciones de autobús,
ferrocarril, aeropuertos, puertos y paradas de vehículos ligeros de transporte,
cualquiera que fuera su titularidad.
o) Los establecimientos turísticos y hoteleros, albergues, campamentos, etc.
destinados a proporcionar, mediante precio, habitación, residencia, comidas y
bebidas a las personas, cualquiera que sea su denominación, y cualquier otro
lugar abierto al público en el que se presten servicios directamente
relacionados con el turismo.
p) En general, cualquier otro lugar, local o establecimiento de uso público o
de atención al público.
En el caso de que la distribución o infraestructura de los edificios e
instalaciones enunciadas no permitan el adecuado desenvolvimiento alas personas
con discapacidad, acompañadas de perros de asistencia, se procurará, cuando
ello sea posible, un recorrido alternativo en el cual quede resuelta la
eliminación de las barreras arquitectónicas.
2. Transportes públicos: todo medio de transporte colectivo, de titularidad pública
o de uso público, y los servicios urbanos e interurbanos de transportes de
viajeros, sometidos a la competencia de la Comunidad Valenciana.
3. En los anteriores supuestos, la persona discapacitada, acompañada de perro
de asistencia, tendrá preferencia en la reserva de asiento más amplio, con
mayor espacio libre en su entorno o adyacente a un pasillo, según el medio de
transporte de que se trate.
4. En los servicios urbanos e interurbanos de transporte en automóviles
ligeros, el perro de asistencia irá preferentemente en la parte trasera del vehículo,
a los pies de la persona con deficiencias visuales o con discapacidad, y ocupará
plaza en el cómputo de las autorizadas para el vehículo. No obstante, y a
elección de las personas usuarias de perros de asistencia, se podrán ocupar
asientos delanteros, teniendo el perro a sus pies, especialmente en los
trayectos de largo recorrido.
5. Las zonas municipales reservadas a esparcimiento de perros, deberán contar
con una entrada lisa, a nivel de acera o bien de una rampa con barandilla, así
como de una plaza de aparcamiento para discapacitados cerca del acceso a esta
zona.
Artículo 3. Definición del perro de asistencia.
1. Se considera perro de asistencia aquel que, habiendo sido adiestrado en
centros especializados oficialmente reconocidos, haya concluido su
adiestramiento y adquirido así las aptitudes necesarias para el acompañamiento,
conducción y auxilio de personas con discapacidad, debiendo estar acreditados e
identificados de la forma establecida en los artículos 4 y 6 de esta ley.
2. Cuando se use el término perro de asistencia, en los diferentes artículos
de esta ley, se entenderá referido a todos aquellos a que alude la siguiente
catalogación, independientemente de la especialidad para que hayan sido
entrenados.
a) Perros para personas afectadas por disfunciones visuales, totales o severas.
b) Perros para personas sordas o con problemas de audición, totales o severos.
c) Perros de asistencia son los que utilizan todas las personas que sufren
cualquier minusvalía que no sea auditiva o visual.
d) Perros incluidos en los proyectos de terapia asistida con animales de compañía,
destinados a visitas a hospitales, centros geriátricos, pisos tutelados,
centros de discapacitados, viviendas particulares, etc.
3. Una vez reconocida la condición de perro de asistencia, se mantendrá a lo
largo de su vida, salvo prescripción sanitaria.
Artículo 4. La acreditación.
Todo perro de asistencia deberá ser acreditado por la Generalitat, bien
directamente, bien a través de una Entidad pública o privada. La acreditación
se concederá previa comprobación de que el perro reúne las condiciones higiénico-sanitarias,
de adiestramiento y de aptitud para paliar los efectos de la discapacidad de su
propietario.
El procedimiento para la acreditación de los perros de asistencia se regulará
reglamentariamente.
Artículo 5. Reconocimiento.
1. La condición de perro de asistencia se reconocerá, y procederá a su
acreditación siempre que se justifique:
a) Que haya sido entrenado para los fines señalados en el artículo 3 en un
centro oficialmente autorizado para la práctica de perros de asistencia.
b) Que cumple la normativa sanitaria vigente y lo previsto en el artículo 7 de
esta ley.
c) Que está vinculado a un trabajo de asistencia y ala persona que lo usa para
los fines previstos en la presente ley.
d) Que ayude a paliar los efectos de la discapacidad de su propietario.
2. El reconocimiento de la condición de perro de asistencia se efectuará por
el órgano o entidad competente para su acreditación y se mantendrá durante
toda la vida del animal, con las excepciones señaladas en esta ley.
Artículo 6. Identificación.
Los perros de asistencia se hallarán identificados como tales en todo momento,
mediante la colocación, en cualquier lugar y de forma visible, del distintivo
correspondiente contemplado en el anexo II de la Ley [Comunidad Autónoma de
Valencia] 1/1998, de 5 de mayo, de la Generalitat Valenciana, de Accesibilidad,
y Supresión de Barreras Arquitectónicas, Urbanísticas y de la Comunicación.
También deberán estar identificados permanentemente mediante microchip, en las
condiciones establecidas por la Ley de Protección de Animales de Compañía y
sus disposiciones de desarrollo.
El usuario del perro de asistencia, previo requerimiento de la autoridad
competente o del responsable o empleado del servicio correspondiente, deberá
exhibir la documentación acreditativa de las condiciones sanitarias que se
mencionan en el artículo siguiente.
Artículo 7. Condiciones sanitarias.
1. Sin perjuicio de cumplir las condiciones higiénicos sanitarias a las que se
hallen sometidos como animales domésticos, los perros de asistencia deberán
cumplir las siguientes:
a) Tras una inspección clínica se demuestre que no padece ninguna enfermedad
transmisible al hombre, entendiendo por tales las incluidas en el cuadro de
antropozoonosis vigente en cada momento.
b) Estar vacunado contra la rabia, con la periodicidad requerida; recibir
tratamiento periódico contra la equinococosis; estar exento de parásitos
internos y externos, y haber dado resultado negativo en las pruebas de
leishmaniasis, leptospirosis y brucelosis.
c) Todas aquellas que reglamentariamente se determinen.
2. Los propietarios o poseedores de estos animales quedan obligados al
cumplimiento de las condiciones referidas en el número anterior que se
acreditarán mediante certificación de veterinario en ejercicio.
3. Para mantenerla condición de perro de asistencia, será necesario un
reconocimiento periódico anual, debiéndose acreditar en el mismo el
cumplimiento de las condiciones a que se refiere este artículo.
Artículo 8. Pérdida de la condición de perro de asistencia.
1. El perro de asistencia perderá su condición de tal por alguno de los
siguientes motivos:
a) Por dejar de estar vinculado a una persona con deficiencia visual o
discapacidad.
b) Por manifiesta incapacidad en el desempeño de las funciones para las que fue
instruido.
c) Por manifestar comportamiento agresivo.
d) Por incumplir las condiciones referidas en el artículo anterior.
e) Por dejar de ayudar a paliar los efectos de la discapacidad de su
propietario.
f) Por incumplir la persona usuaria las obligaciones previstas en el artículo
10 de esta ley.
2. Para apreciar las causas contenidas en las letras b), c), y d) del número
anterior se requerirá informe/certificado de veterinario en ejercicio.
3. La pérdida de la condición de perro de asistencia, se declarará por el
mismo órgano o entidad que la otorgó, quien procederá igualmente ala revocación
de la acreditación.
4. Igualmente, cuando se valore que alguno de los motivos anteriormente señalados
pueda tener carácter temporal, se determinará la suspensión provisional de la
condición de perro de asistencia por un período máximo de seis meses.
Transcurrido dicho plazo sin que se haya subsanado la situación, se procederá
a declarar la pérdida de la condición de perro de asistencia.
Artículo 9. Derecho de acceso y sus límites.
1. El derecho de acceso a que se refiere el artículo 1 de esta ley comprende,
también, el de deambular y permanecer en los lugares allí señalados, así
como la permanencia ilimitada y constante del perro de asistencia junto al
usuario.
Los derechos y obligaciones que la presente ley reconoce e impone alas personas
con discapacidades son extensivos, igualmente, a los instructores de los centros
de entrenamiento, mientras realicen las funciones de preparación de los perros
de asistencia o de adaptación al usuario.
2. No obstante lo dispuesto en el número anterior, el usuario del perro de
asistencia no podrá ejercitar los derechos reconocidos en esta ley, cuando
concurra alguna de las siguientes circunstancias:
a) En caso de grave peligro inminente para el usuario, para tercera persona o
para el propio perro de asistencia.
b) Cuando el animal presente síntomas de enfermedad, exteriorizados de forma
alternativa o acumulada mediante signos febriles, alopecias anormales,
deposiciones diarreicas, secreciones anormales, señales de parasitosis cutáneas,
heridas que por su tamaño o aspecto supongan un presumible riesgo para las
personas o se evidencie la falta de aseo o de atención.
Artículo 10. Obligaciones de la persona usuaria.
1. La persona usuaria de un perro de asistencia deberá cumplir con las
obligaciones que señala la normativa vigente y, en particular, con las
siguientes:
a) Mantener al perro junto a sí, con la sujeción en su caso necesaria, en los
lugares, establecimientos y transportes a que se refiere esta ley.
b) Llevar identificado de forma visible al perro de asistencia, de acuerdo con
lo previsto en el artículo 5 de ésta ley.
c) Llevar consigo y exhibir la documentación sanitaria del perro de asistencia,
cuando sea requerido para ello.
d) Utilizar al perro de asistencia para aquellas funciones para las que fue
entrenado.
e) Cumplir las normas de higiene y seguridad en los lugares públicos o de uso público,
en la medida en que su deficiencia visual o discapacidad le permita.
f) Cumplir y hacer cumplirlos principios de respeto, defensa y protección del
animal destinado a su asistencia.
g) Cumplir, con puntualidad y atención las normas rectoras de la pacífica
convivencia en grupo, a tenor de las específicas circunstancias concurrentes en
cada concreto lugar y momento.
h) Cuidar con diligencia extremada la higiene y sanidad del perro de asistencia.
i) Garantizar el adecuado nivel de bienestar del perro de asistencia, cumpliendo
para ello los requisitos de trato, manejo y etológicos que les proporcionen una
buena calidad de vida.
2. El usuario del perro de asistencia, como responsable de su correcto
comportamiento, deberá mantener suscrita una póliza de responsabilidad civil
para afrontar eventuales daños a terceros ocasionados por el animal.
CAPÍTULO II
Régimen sancionador
Artículo 11. Infracciones.
El incumplimiento o inobservancia de lo dispuesto en la presente ley y en su
normativa de desarrollo, en relación con los lugares, alojamientos,
establecimientos, locales y transportes, constituye infracción administrativa y
será sancionado conforme se dispone en esta ley.
Artículo 12. Responsabilidad.
1. Son sujetos responsables de las infracciones administrativas las personas físicas
o jurídicas que realicen, directa o indirectamente, las acciones u omisiones
tipificadas como tales en la presente ley. 2. Serán responsables solidarios las
personas que organicen o exploten realmente las actividades o los
establecimientos y las personas titulares de la correspondiente licencia o, en
su caso, la entidad pública o privada titular del servicio o responsable del
mismo.
Artículo 13. Clasificación de las infracciones.
Las infracciones establecidas en la presente ley se clasifican en leves, graves
y muy graves. 1. Son infracciones leves: a) La exigencia de abono de cantidades
por el acceso de los perros de asistencia, en los términos establecidos en la
presente ley. b) Todas las conductas que dificulten el ejercicio de los derechos
reconocidos en la presente ley.
2. Son infracciones graves: a) El infringir los derechos reconocidos en la
presente ley en cuanto a lugares, alojamientos, establecimientos, locales y
transportes de uso público que sean de titularidad privada. b) La comisión de
tres faltas leves, con imposición de sanción por resolución firme en un período
de dos años.
3. Son infracciones muy graves: a) El infringir los derechos reconocidos en la
presente ley en relación con los lugares, alojamientos, locales y transportes públicos
de uso público que sean de titularidad pública. b) La comisión de tres faltas
graves, con imposición de sanción por resolución firme en un período de dos
años.
Artículo 14. Sanciones y graduación.
1. Las infracciones previstas en la presente ley, serán sancionadas con arreglo
a la siguiente escala: a) Las leves, con multa de 30 hasta 300 euros. b) Las
graves, con multa de 300,1 hasta 3.000 euros. c) Las muy graves, con multa de
3.000,1 hasta 12.000 euros.
2. Para la graduación de las sanciones se tendrán en cuenta, además del
principio de proporcionalidad: a) La existencia de intencionalidad o negligencia
en el sujeto infractor. b) La importancia de los perjuicios causados. c) La
reincidencia o reiteración. d) La trascendencia social de la infracción.
3. La imposición de cualquier sanción prevista en esta ley no excluye la
responsabilidad civil y penal y la eventual indemnización de daños y
perjuicios que puedan corresponder al sancionado.
Artículo 15. Procedimiento.
Para las sanciones e infracciones previstas en la presente ley, se aplicará el
procedimiento sancionador regulado por la Ley de Régimen Jurídico de las
Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común, en relación
con el Real Decreto 1398/1993, de 4 de agosto, por el que se aprueba el
Reglamento del Procedimiento para el Ejercicio de la Potestad Sancionadora.
Artículo 16. órganos competentes.
La incoación y resolución de los procedimientos sancionadores por la comisión
de infracciones establecidas
en la presente ley, corresponderá a la secretaria general de la conselleria con
competencias en materia de asistencia y servicios sociales. En la resolución de
los citados expedientes se tendrán en cuenta los informes que puedan presentar
las distintas consellerias afectadas por razón de la materia.
Artículo 17. Prescripción.
Las infracciones administrativas establecidas en la presente ley prescribirán
una vez transcurrido el período de tiempo que para cada una de ellas se señala
a continuación, a contar desde la fecha de su comisión:
a) Las leves, a los seis meses. b) Las graves, al año. c) Las muy graves, a los
dos años.
Artículo 18. Prescripción de las sanciones.
Las sanciones reguladas en la presente ley prescribirán una vez transcurrido el
período de tiempo, que para cada una de ellas se señala a continuación, a
contar desde el día siguiente a aquel en que adquiera firmeza la resolución
por la que se impone la sanción:
a) A los seis meses, las impuestas por infracciones leves.
b) Al año, las impuestas por infracciones graves. c) A los dos años, las
impuestas por infracciones muy graves.
Disposición adicional primera. Campañas Informativas.
Con el fin último de lograr que la integración social de las personas con
deficiencia visual o discapacidad acompañadas de perro de asistencia sea total
y efectiva, el Gobierno Valenciano promoverá y llevará a cabo campañas
informativas orientadas de manera especial a sectores como la hostelería,
comercio, transporte y servicios públicos y otras educativas dirigidas ala
población en general.
Disposición adicional segunda. Campañas de adiestramiento para perros
abandonados.
El Consell de la Generalitat, junto con la entidades locales, promoverá y
llevará a cabo campañas de adiestramiento como perros de servicio, en centros
oficialmente homologados al respecto y radicados en el seno de la Comunidad
Valenciana, de perros que se hallen en los servicios municipales de perros
abandonados, o se encuentren protegidos por asociaciones protectoras de
animales, y las características del perro permitan su adiestramiento como
perros de asistencia.
Disposición adicional tercera. Adaptación del importe de las sanciones.
El Consell de la Generalitat podrá, mediante decreto, proceder a actualizar el
importe de las sanciones previstas en esta ley en proporción a la variación
experimentada por el Indice de Precios al Consumo.
Disposición adicional cuarta. Reconocimiento como perros de asistencia.
En el ámbito de la Comunidad Valenciana, tendrán la condición de perros de
asistencia todo aquel del que se acredite haber sido reconocido como tal por la
administración pública correspondiente, o conforme alas normas que rijan en el
lugar de residencia del usuario.
Disposición transitoria.
Los perros de asistencia existentes en la actualidad, deberán adecuarse a los
requisitos de reconocimiento e identificación previstos en esta ley, dentro del
plazo de seis meses a partir del desarrollo reglamentario de ésta ley.
Disposición derogatoria.
Quedan derogados los artículos 26, 27 y 28 de la Ley [Comunidad Autónoma de
Valencia] 1/1998, de 5 de mayo, de la Generalitat Valenciana, de Accesibilidad y
Supresión de Barreras Arquitectónicas, Urbanísticas y de la Comunicación.
Disposición final primera. Adaptación de las ordenanzas municipales.
Las entidades locales, en el ámbito de sus respectivas competencias, adaptarán
sus ordenanzas municipales sobre la materia a las normas contenidas en la
presente ley, en el plazo de seis meses a partir del desarrollo reglamentario
previsto en esta ley.
Disposición final segunda. Desarrollo reglamentario.
Se faculta al Consell de la Generalitat para que, en el plazo de un año, dicte
cuantas disposiciones reglamentarias sean necesarias para el desarrollo y
ejecución de esta ley.
Disposición final tercera. Entrada en vigor.
La presente ley entrará en vigor a los tres meses de su publicación en el
"Diari Oficial de la Generalitat Valenciana".
Por tanto, ordeno que todos los ciudadanos, tribunales, autoridades y poderes públicos
a los que corresponda, observen y hagan cumplir esta Ley.
Valencia, 10 de abril de 2003.
JOSÉ LUIS OLIVAS MARTÍNEZ,
Presidenta