19 de septiembre de 2003
ECOLOGISTAS EN ACCIÓN DENUNCIA UN NUEVO PROBLEMA EN LA NUCLEAR DE COFRENTES
Según Ecologistas en Acción las pruebas realizadas en la central nuclear de Cofrentes (Valencia) durante la última recarga descubren fugas
excesivas en las válvulas de seguridad del circuito de vapor. El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) está estudiando en estos momentos conceder
una exención que le permita funcionar en estas condiciones.
Ecologista en Acción ha denunciado un nuevo problema de la central nuclear de Cofrentes (Valencia) que se viene a sumar a los numerosos
problemas técnicos que ya tiene dicha central. Recordemos el gran número de paradas automáticas que se han producido. En concreto, y entre los
dos últimos intentos de arranque, la central sufrió más de diez disparos automáticos.
El último problema técnico, detectado durante las pruebas realizadas en la reciente parada para recargar la central de combustible, consiste en
que el caudal de fugas de las válvulas de aislamiento de las líneas de vapor es superior al permitido. Cofrentes y Garoña (Burgos) son las dos
únicas centrales españolas con reactor de agua en ebullición (BWR). En este tipo de centrales se permite que hierva el agua del refrigerante y
se hace circular el vapor producido por las turbinas, cuyo movimiento se transmite a un alternador que produce electricidad. Son las válvulas que
garantizan que la presión del vapor es la adecuada las que están sufriendo fugas. Aunque estas fugas no se producen al exterior, suponen
un riesgo en sí mismas. Es obvio que si las fugas son demasiado elevadas la refrigeración del combustible del reactor será insuficiente y se
puede producir un problema grave. Además, el que se produzcan fugas es un indicador de que el estado de conservación de las válvulas es
deficiente, con el consiguiente peligro añadido.
Ante estos hechos, los responsables de la central han optado por solicitar al CSN una exención a las Especificaciones Técnicas de
Funcionamiento (ETF) que limitan el caudal de fugas. Esta exención permitiría poner en marcha la central en estas condiciones. Ecologistas
en Acción piensa que el CSN no debería conceder esta exención de ninguna manera y exigir que la central cumpla estrictamente con las condiciones
de seguridad. Lo contrario sería, una vez más, poner en riesgo a las personas y al medio ambiente para que la central pueda seguir
produciendo beneficios.
El CSN ha concedido exenciones recientemente a las centrales de Almaraz (Cáceres) y Zorita (Guadalajara). Ecologistas en Acción considera que,
con esta actitud de ceder ante los intereses de las nucleares, el CSN aumenta el peligro que de
por sí suponen estas plantas al funcionar.
Más información: Paco Castro