NOTA DE PRENSA DE ECOLOGISTAS EN ACCIÓN DEL PAÍS VALENCIANO 9 de agosto de 2003
VENENO EN MONTES DE LA GENERALITAT VALENCIANA
Ecologistas en Acción del País Valenciano denuncia la muerte de perros de caza, por ingestión de veneno, en montes de la Generalitat Valenciana del término municipal de Ayora. En concreto se trata del coto de caza menor de “El Corralejo” actualmente gestionado por la Delegación Provincial de Valencia de la Federación Valenciana de Caza.
Los animales murieron el pasado día dos de agosto, afectando la intoxicación a una decena de perros, si bien la vida de unos cinco animales pudo ser salvada por los servicios veterinarios. Los hechos fueron denunciados ante el SEPRONA de la Guardia Civil.
El empleo del veneno es una práctica totalmente prohibida y figura como una de las principales amenazas para las especies silvestres de nuestras tierras. Bastardos intereses económicos ligados a la caza menor están llevando a personas vinculadas al submundo cinegético a esta práctica criminal que arrasa con la vida salvaje en la búsqueda de un entorno degradado en el que sólo sobrevivan las especies legalmente “cazables”, especialmente conejo y perdiz. En los montes donde entra el veneno, gatos monteses, jinetas, tejones, garduñas o zorros deben sufrir la agonía de una muerte especialmente cruel.
Se da la circunstancia de que en esta misma finca de “El Corralejo” han aparecido durante este mes de agosto numerosos “cebaderos” para jabalís en los que se había distribuido gasóleo para atraer a estos animales y facilitar su caza por cazadores apostados en las inmediaciones. Al menos nueve “cebaderos” han podido ser localizados y fotografiados, situación que igualmente será denunciada la semana próxima ante el SEPRONA. En uno de estos cebaderos incluso se llegó a dar muerte a un ejemplar de cabra montés cuyo cadáver fue tratado de esconder en las inmediaciones.
La utilización de gasóleo y cualquier otro atrayente en los cebaderos para jabalís está terminantemente prohibida y constituye, adicionalmente, una peligrosa fuente de contaminación del suelo y las aguas.
La gravedad que estos hechos revisten queda remarcada por estar sucediendo en montes públicos, propiedad de todos los valencianos, aun cuando temporalmente su gestión esté en manos de la Federación Valenciana de Caza. La superficie de este coto supera las tres mil quinientas hectáreas y su enorme valor ecológico es atestiguado por su ubicación entre dos zonas propuestas para su inclusión en la Red Natura 2000 de la Unión Europea: la “Sierra del Caroche” y la “Sierra de Enguera”.
Por otra parte, Ecologistas en Acción tiene que llamar la atención sobre la nefasta política de la Generalitat Valenciana de seguir permitiendo las “esperas” de jabalí, que se realizan especialmente en torno a los “cebaderos”, durante todo el verano pese a que no exista constancia alguna de la existencia de daños a los cultivos agrícolas en las inmediaciones, excusa alegada para autorizar estas prácticas que constituyen la puerta de entrada de una presión de caza permanente para la vida animal de los montes valencianos.
Ecologistas en Acción hace un llamamiento a los nuevos responsables políticos de la Conselleria de “Vivienda y Territorio” para que abran una investigación profunda de los hechos denunciados al mismo tiempo que exige de la Generalitat Valenciana para que de una vez asuma su papel como responsable de la conservación del buen estado ecológico de nuestros montes, dejando de ser rehén de las constantes presiones de un reducido grupo de valencianos organizados en torno al mundo de la caza. Los hechos denunciados en los montes de Ayora son un ejemplo, ciertamente extremo, de la situación a la que nos está conduciendo esta falta de voluntad de conservación de la riqueza natural Valenciana por parte del partido en el Gobierno Valenciano, expresada también en la incapacidad durante las dos legislaturas pasadas para aprobar una nueva Ley de Caza que sustituya a la obsoleta de 1970.
Más información: Carlos Feuerriegel tfno. 669228010