Doce nuevos campos de golf en Castelló

Levante de Castelló, Castelló 09-11-2003

Existen proyectos para construir doce campos de golf en las comarcas de Castelló, en la mayoría de los casos acompañados de macrourbanizaciones, que ocuparán doce millones de metros cuadrados de suelo, lo que supondrá un cambio radical en la fisonomía del litoral.

En Benicarló los planes urbanísticos abarcan un millón y medio de metros cuadrados de la Muntanya de la Tossa para urbanizar con campo de golf incluido.

En Peñíscola existen proyectos para construir tres campos de golf, una ciudad senior y un puerto deportivo.

En Alcalà de Xivert seis urbanizaciones se disputan 1´3 millones de metros cuadrados de suelo urbanizable en una zona que las organizaciones ecologistas consideran inundable, en Cap i Corb. Para llevar a cabo esta urbanización será necesario con anterioridad canalizar el río Sant Miquel.

En Torreblanca el ayuntamiento acaba de recalificar 1´2 millones de metros cuadrados de suelo para su desarrollo urbanístico y potenciación turística, incluido también un campo de golf.

En la franja entre el Prat de Cabanes y Torreblanca 1´2 millones de metros cuadrados han sido recalificados para su urbanización, mientras que bajo el campo de golf de Mundo Ilusión desaparecerán otros 400.000 metros cuadrados.

En Benicàssim se construirá un campo de golf asociado a una urbanización de 2,3 millones de metros cuadrados.

En Burriana está proyectada la construcción del campo de golf de Sant Gregori, que ocupará una extensión de dos millones y medio de metros cuadrados junto con su correspondiente macrourbanización.

Finalmente, el Ayuntamiento de Moncofa aprobó esta semana la adjudicación de dos urbanizaciones de 700.000 y 200.000 metros cuadrados a ambos lados de la desembocadura del río Belcaire con zonas de ocio y comerciales, aunque el campo de golf ha sido desestimado.

Estas actuaciones, según el último informe de Greenpeace, son la consecuencia del desarrollo el año pasado de la Ley de Ordenación del Territorio de la Generalitat Valenciana, que a juicio de esta organización ha disparado la recalificación y compra de suelo en la costa hasta unos niveles insospechados, aunque esta nueva normativa urbanística, más restrictiva, aún no ha entrado en vigor «por desinterés político»

Greenpeace ha denunciado que la saturación de la franja costera y los problemas de contaminación y degradación del medio son evidentes, «aunque ello no ha desanimado a los promotores de nuevos macroproyectos».