NOTA DE PRENSA DE ECOLOGISTAS EN ACCIÓN DEL PAÍS VALENCIANO
26 de junio de 2003
LOS ECOLOGISTAS DENUNCIAN AL SEPRONA CONSTRUCCIONES ILEGALES EN LA SIERRA DE ALBATERA. EL PROYECTO URBANÍSTICO CARECE DE LICENCIA Y SE ASIENTA SOBRE TERRENOS CALIFICADOS COMO NO URBANIZABLES. PARTE DE LOS SUELOS SON FORESTALES DE DOMINIO PÚBLICO Y SOBRE LOS QUE HAY IMPORTANTES PROYECTOS DE REFORESTACIÓN Y LUCHA CONTRA LA EROSIÓN
Ecologistas en Acción del País Valenciano y la Colla Ecologista d’Alacant han denunciado en el SEPRONA las actividades de roturación de terrenos y construcción de chalets que la mercantil San José, Inversiones y Proyectos Urbanísticos está llevando a cabo en la Sierra de Albatera. Ya han sido construidos media docena de chalets sin la oportuna licencia y en suelos que todavía tienen la calificación de suelo no urbanizable. Esas construcciones forman parte de un proyecto de construcción de 1.400 viviendas unifamiliares, un hotel, un apartotel y un campo de golf de 18 hoyos, para un total de más de 4.000 personas, que tiene el visto bueno del Ayuntamiento de Albatera, pero que todavía no tiene la aprobación definitiva de la Generalitat Valenciana.
La citada mercantil presentó a través de Rafael Martínez Campillo (abogado y urbanista) en octubre de 2001 una Alternativa Técnica de Programa que suponía la reclasificación de más de 1.400.000 m2 de suelos no urbanizables, en su mayor ocupados por campos de cultivo, en su mayor parte en producción. Unos 50.000 m2 tienen la característica de suelos forestales de propiedad municipal que están incluidos en el Catálogo de Montes de Dominio Público y Utilidad Pública y son imprescindibles para poder construir el campo de golf. Esos suelos juegan un importante papel en la protección ecológica del territorio y en la defensa contra los procesos erosivos y de pérdida de suelo, notables en las estribaciones de la Sierra de Crevillente.
La Generalitat Valenciana acordó su negativa a la desafectación de esos suelos forestales al dominio público, dado que existe un importante proyecto de reforestación de la Sierra de Crevillente. Sin embargo el Ayuntamiento de Albatera en el proceso de aprobación del nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) incluyó ese sector entre los suelos considerados como urbanizables. El Plan General todavía no ha sido aprobado de forma provisional por parte del Ayuntamiento y ni tan siquiera ha sido remitido a la Conselleria de Obras Públicas, organismo competente para su aprobación definitiva. Además la aprobación del PGOU requiere una Declaración de Impacto Ambiental favorable por parte de la Conselleria competente en medio ambiente, que todavía no ha sido dictada.
Parece que las prisas del promotor por poner esas viviendas en el mercado hace que se salten todos los trámites legales, con la connivencia del Ayuntamiento de Albatera que conoce el proyecto y lo apoya. Parece que la fuerza de los hechos se quiere imponer de nuevo sobre la legalidad urbanística y medioambiental, como ha pasado tantas veces en la Vega Baja (construcción ilegal del campo de golf de Algorfa, urbanizaciones ilegales en la costa de Orihuela, roturaciones y construcciones ilegales en la Sierra de Escalona, etc). Es curioso que el Ayuntamiento de Albatera crea que ese proyecto urbanístico, que supone el crecimiento de un 40 % de su población, y la construcción de un nuevo pueblo a 6 km del caso urbano, aumentando de forma importante las presiones sobre un espacio natural que es Lugar de Importancia Comunitaria (Sierra de Crevillente) le pueda reportar un beneficio a largo plazo. El aumento de la presión sobre los recursos naturales (agua potable, espacio natural protegido), las infraestructuras (comunicación, recogida de basuras, depuración de aguas) y sobre la cohesión social y habitabilidad del municipio, dado que la mayor parte de los nuevos residentes serán europeos del norte y centro de Europa que formarán un auténtico “gueto”, supondrá una auténtica hipoteca de futuro para Albatera. Para algunos políticos el desarrollo sostenible es una palabra que sólo la utilizan los días de fiesta.