Campos de golf
Los campos de golf en la Comunidad Valenciana y los recursos hídricos. Un análisis crítico de las demandas hídricas turísticas ante la necesidad de nuevos trasvases contemplados en el Plan Hidrológico Nacional.
INTRODUCCIÓN Llama la atención el desarrollo espectacular de infraestructuras turísticas en la Comunidad Valenciana que exigen unas demandas hídricas que no se pueden satisfacer con recursos propios. El desarrollo de los campos de golf es un buen ejemplo de ello, junto a los Parques Temáticos, y el proceso urbanizador consiguiente (piscinas, césped, jardines con vegetación exótica o tropical). En este pequeño informe de ECOLOGISTAS EN ACCIÓN se analiza de forma específica el desarrollo de los campos de golf en la Comunidad Valenciana y las previsiones de su crecimiento, en relación con las disponibilidades hídricas.
CAMPOS DE GOLF: DE INFRAESTRUCTURA COMPLEMENTARIA A NÚCLEO DE DESARROLLO URBANÍSTICO La construcción de nuevos campos de golf en la Comunidad Valenciana es una constante en los últimos años. Al principio el campo de golf era una mera infraestructura turística, complementaria de la oferta de sol y playa. Su instalación estaba relacionada con la incipiente práctica de un deporte muy minoritario, por imitación de los practicantes centro o noreuropeos, en donde tiene una mayor aceptación y cuentan con unas condiciones climáticas más acordes con las exigencias hídricas y ambientales de las verdes praderas. En 1992 en la Comunidad Valenciana existían 14 campos de golf.
CAMPOS DE GOLF EN LA COMUNIDAD VALENCIANA EN 1992 : 14 campos
Desde los 14 campos de golf en 1992 se ha pasado a 20 campos en el año 2000.
CAMPOS DE GOLF EN LA COMUNIDAD VALENCIANA EN 2000 : 20 campos.
| ALICANTE : 12 campos | Nº de hoyos | Localidad |
| Alicante Golf | 18 | Alicante |
| Club de Golf Don Cayo | 9 | Altea |
| Club de Golf Ifach | 9 | Benissa |
| Club de Golf La Sella | 18 | Denia |
| Club de Golf El Plantío | 18 | Elche |
| Club de Golf Jávea | 9 | Jávea |
| Alenda Club de Golf | 18 | Monforte del Cid |
| Club de Golf Bonalva | 18 | Mutxamel |
| Club de Golf las Ramblas | 18 | Orihuela |
| Real Club de Golf Campoamor | 18 | Orihuela |
| Campo de Golf Villamartín | 18 | Orihuela |
| Golf Country Club La Marquesa | 18 | Rojales |
| Castellón: 3 campos | Nº de hoyos | Localidad |
| Club de Golf Costa de Azahar | 9 | Castellón |
| Club de Golf Mediterráneo | 18 | Borriol |
| Club de Golf Panorámica | 18 | San Jorge |
| Valencia: 5 campos | Nº de hoyos | Localidad |
| Campo de Gol El Saler | 18 | Valencia |
| Club de Golf Escorpión | 18 | Bétera |
| Club de Golf El Bosque | 18 | Chiva |
| Club de Golf Manises | 9 | Manises |
| Campo de Golf Oliva Nova | 18 | Oliva |
La mayor parte de los nuevos campos se ubican en el litoral sur de la Comunidad Valenciana, precisamente donde hay menos recursos hídricos y una pluviometría menor. El cambio más importante que ha tenido lugar es el nuevo papel que juegan ahora los campos de golf dentro del proceso urbanizador . Es la principal iniciativa para cualificar un territorio o una propuesta especulativa que esconde una operación inmobiliaria en un espacio rural que sería necesario proteger. El campo de golf es ahora el reclamo para la venta de las nuevas promociones urbanísticas, aunque los compradores de las viviendas sean en su mayoría no practicantes del golf. Es decir se ha pasado del golf como un deporte (muy minoritario y al alcance de pocos bolsillos y por tanto signo de un estatus social), al golf como principal dinamizador de la venta de las nuevas urbanizaciones, ahora prestigiadas y revalorizadas por su proximidad al campo de golf. En algunos casos los promotores del campo de golf también promueven la construcción de hoteles en el entorno del mismo. El campo de golf se coloca en el centro de la urbanización, que se rodea de miles de chalets o viviendas unifamiliares, con sus jardines y césped que son la continuación del "green" del campo.
DEMANDAS HÍDRICAS DE UN CAMPO DE GOLF Inicialmente el golf era un deporte que buscaba el paseo para desarrollar un juego en un medio donde la naturaleza era el escenario de la actividad. Actualmente y especialmente en nuestras latitudes climáticas semiáridas, es una actividad que se desarrolla en un paisaje artificializado idílico, pero que no tiene nada que ver con su medio natural. O sea se ha pasado de un juego que usaba el paisaje natural (en otras latitudes diferentes a las nuestras) a una actividad que recrea un espacio de forma artificial, y que hace un uso insostenible de los recursos naturales. La mayor parte de las tecnologías y técnicas que se aplican en los campos de golf provienen de países con unos recursos hídricos y una pluviometría superiores al que nosotros tenemos en esta parte del mediterráneo. Las especies de hierba utilizadas son importadas de los países centroeuropeos con unos consumos medios de más de 10.000 m3 por hectárea al año. Hay que tener en cuenta que con la alta insolación y la elevada evapotranspiración en la Comunidad Valenciana, esos valores podrían ser mucho mayores. Algunos autores las elevan hasta 15.000m3 por ha. Hay que añadir a ese consumo del césped la evaporación de los numerosos lagos artificiales que se insertan en los campos de golf o entre estos y las urbanizaciones. Teniendo en cuenta que la superficie de un campo de golf oscila entre las 50 y 150 hectáreas, el consumo anual de agua un campo de golf es del orden de 1 millón de metros cúbicos al año, o el equivalente de una ciudad de 12.000 habitantes. Así pues el consumo de los 20 campos de golf existentes ahora en la Comunidad Valenciana es de 20 hectómetros cúbicos anuales, o el equivalente al consumo de una ciudad de 240.000 personas. Muchas veces se ha dicho que los campos de golf consumen aguas residuales depuradas, pero eso no es siempre cierto. La alta salinidad de las aguas residuales las hace muchas veces no apta para el riego del "green", lo que obliga a mezclarlas con agua potable o agua subterránea en proporciones a veces del 50%. Otro tema a discutir sería si las aguas residuales depuradas sometidas a un tratamiento terciario para regar el campo de golf, deberían utilizarse en actividades agrícolas, de mayor beneficio social, con prioridad sobre los campos de golf.
¿CUÁNTOS CAMPOS DE GOLF SE PUEDEN INSTALAR EN LOS PRÓXIMOS AÑOS? Las previsiones para los próximos años son que esa tendencia de construcción de más ampos de golf se consolidará, pues la fórmula campo de golf más urbanización, tal como ya se ha analizada más adelante, se está presentando como una forma de prestigiar y revalorizar la simple construcción de viviendas, en su mayor parte unifamiliares. O sea los campos de golf forman parte del sector inmobiliario, más que del deportivo. Está próximo a la inauguración de un nuevo campo de golf ya construido en el término municipal de Algorfa, muy cercano a los campos de golf de Orihuela. Los campos de golf de nueva creación que están proyectados o en trámite de planificación son: 2 campos de golf en 185 hectáreas en los terrenos próximos al Parque Temático de Terra Mítica (Benidorm), 1 campo de golf en la urbanización del Valle del Sabinar (San Vicent del Raspeig) que afecta una parcela con interesantes valores naturales de flora y paisajísticos, 2 campos en el noreste del término municipal de Alicante en competición con los agricultores del Bajo Vinalopó por el agua depurada de la Estación Depuradora de Aguas Residuales de Monte Orgegia, 1 campo de golf entre Villajoyosa y Finestrat, 1 campo de golf en Busot, 1 nuevo campo en la Vega Baja próximo al que se va a inaugurar en Algorfa, 1 campo de golf en Santa Pola y 1 campo de golf dentro de un nuevo Parque Temático impulsado por la Diputación de Castellón en Cabanes con 27 hoyos. En total un mínimo de 10 nuevos campos de golf se sumarán a los 20 campos actuales. Además hay que tener en cuenta que varios de los actuales campos de golf de la provincia de Alicante están proyectando ampliar el número de hoyos de 18 a 27, lo que supondrá un aumento de la superficie tapizada con césped, y un aumento del consumo de agua. Las previsiones desde la Asociación de Empresarios de Campos de Golf de la Costa Blanca es que en los próximos 10 años se triplique el número de campos de golf en la provincia de Alicante , pasando de los 12 actuales a 36 campos en total. Si en Castellón y Valencia se duplicara el actual número de campos, se podría llegar en un plazo de 10 años a un total de alrededor de 50 campos de golf en la Comunidad Valenciana, con un consumo anual de 50 hectómetros cúbicos.
EL PLAN HIDROLÓGICO NACIONAL Y EL CRECIMIENTO DE USOS TURÍSTICOS DEL AGUA
El P.H.N asigna 300 hectómetros cúbicos al Sistema Júcar de los 1.050 hectómetros que se trasvasarían del río Ebro hacia otras cuencas, de los cuáles 150 hectómetros serían para consolidar abastecimientos y 150 hectómetros para consolidación de regadíos. Según la Ley de Aguas los usos recreativos o turísticos del agua están por detrás de otros usos (abastecimientos urbanos, regadíos, industria) en el orden de prioridades de los usos del agua. Sin embargo muchos usos recreativos se enmascaran dentro de los abastecimientos urbanos, impidiendo distinguirlos claramente. Una línea de defensa de los campos de golf en el litoral mediterráneo es el argumento económico. Según ese argumento un litro de agua que se dedique a regar un campo de golf produce una mayor riqueza económica que otro uso como el agrícola. Además según esos defensores de los campos de golf, se utilizan prioritariamente aguas residuales depuradas para el riego de los campos de golf. Sin embargo esa valoración económica deja de lado el estudio de los impactos ambientales y territoriales de los campos de golf. Los impactos ambientales son muy variados: consumo de territorio, urbanización del medio rural y natural, eliminación de la vegetación natural y uso masivo de biocidas para eliminar la competencia del césped (plantas adventicias, topos, lombrices, nematodos, arañas, etc), contaminación de acuíferos, modificación de la morfología del terreno, relieve y el sistema de drenaje, etc. Pero la principal objeción que se les puede hacer a los campos de golf es el consumo desmesurado de un recurso escaso y valioso en nuestras latitudes. Aunque se utilicen aguas residuales depuradas es necesario muchas veces mezclarlas con aguas potables para rebajar su salinidad que acabaría con el césped. El desvío de estas aguas residuales depuradas hacia los campos de golf no debería competir con los aprovechamientos agrícolas que puedan hacer uso de esas mismas aguas o con el mantenimiento de los caudales ecológicos de los ríos. Proyectar un trasvase desde el río Ebro hacia la Comunidad Valenciana, con la finalidad de seguir creciendo su sector turístico y con graves despilfarros hídricos como son los que se producen en los campos de golf es un sin sentido. En las Islas Baleares y en concreto en la isla de Ibiza y Formentera ya han puesto coto a esos desarrollos insostenibles, decretando una moratoria sobre los campos de golf , dada la escasez de recursos hídricos. La Comunidad Valenciana debería seguir ese camino y poner límite al desarrollo de nuevos campos de golf, en especial si se piensa que los nuevos recursos hídricos vendrán de otros lugares mediante costosos trasvases.