CONSIDERACIONES PREVIAS A LA LEY DE RESIDUOS
* Críticas al Plan Integral de Residuos vigente en la C. V.
Aprobadas las modificaciones en Marzo‘99, en el articulado de inicio del Plan Integral de Residuos se hace referencia a una legislación básica estatal o comunitaria, relativa a la recogida y tratamiento de las basuras. Es una lástima que poco se tenga en cuenta experiencias de otras comunidades autónomas, o de otros países de un entorno más o menos próximo. Existen experiencias en el mundo de todas las clases, respecto a las variantes de la recogida selectiva de los residuos, demostrándose que es sólo mediante una cuidada recogida selectiva de los residuos, como se evita la mezcla y acumulación de residuos y sustancias, muy dañinas para el Medio Ambiente y nuestra salud en general. Así encontramos experiencias desde la mera separación de algunas fracciones, hasta la separación en origen por los ciudadanos de sus basuras en 14 fracciones, incluyendo los 3 colores del vidrio en las botellas -transparente, marrón y verde- y recogidas las botellas enteras, que es como alcanzan mayor valor en el mercado, coincidiendo en este último caso, los criterios económicos con los ambientales.
Es una lástima que en el momento de redactar el Plan Integral, no se barajaran alternativas posibles y mucho más económicas, implicando una mayor participación de los ciudadanos y una mejora del medio ambiente. Sencillamente existen posibilidades de recogida selectiva de nuestros residuos, basándonos no en el número de contenedores y plantas, o por el dinero y los kilos obtenidos, sino en el grado de participación ciudadana. Cuanto mayor participación ciudadana mayores son los beneficios socio-ambientales.
Reconociendo con todo lo ambicioso del plan de residuos, valorando positivamente el paso significativo hacia una concienciación ciudadana en la separación en origen de diferentes fracciones, incluyendo significativamente la novedad de la fracción orgánica, encontramos en su articulado serias deficiencias, in concreciones de todo tipo, planteamientos sesgados y tendenciosos que nos preocuparon seriamente en su momento.
Podemos poner un par de ejemplos, ya que la ciudadanía puede quedar perpleja: se está invitando a todas las personas, en prácticamente todas las ciudades de la Comunidad Valenciana, para que depositen y rompan sus botellas de vidrio en unos contenedores, que serán recogidos posteriormente no sabemos cuando, no sabemos por quién o para quién, para volver a fabricar posteriormente botellas de vidrio si finalmente se reciclan. ¿No es este planteamiento un tanto absurdo? Se invita, por otro lado, a ciudadanos y empresas a recoger los aceites de automoción e industriales usados, para quemarlos posteriormente, pudiéndose recuperar estos aceites para su uso, mediante un adecuado proceso de regeneración.
RESPECTO AL PLAN DE RECOGIDA SELECTIVA DE RESIDUOS SÓLIDOS URBANOS
El Plan más bien debería llamarse plan parcial de residuos; parece estar calculado para que los vecinos que buenamente quieran depositen sus residuos separados en las áreas de aportación, con lo que ya se consigue un buen porcentaje de "Recogida Selectiva", cumpliendo más o menos con los mínimos exigidos por la Unión Europea, dejando el resto para el "aprovechamiento o valorización energética", eufemismo que enmascara la incineración pura y dura. Al permitir desde su concepción elevadísimos porcentajes de deshecho o rechazo, perpetua la lacra medioambiental de los vertederos, donde cabe de todo, perpetuando así un gravísimo problema de Salud Pública: lixiviados contaminados que embrutecen las aguas subterráneas, extraídas posteriormente para diferentes usos, incluido el consumo humano; deterioro paisajístico, emisión de gases altamente contaminantes a la atmósfera, que nos son devueltos a nuestro hábitat humano en forma de las cancerígenas dioxinas y otras sustancias venenosas.
El Plan se ha elaborado de espaldas a los movimientos sociales, culturales, vecinales, ecologistas,... a quienes en ningún momento se ha consultado parecer alguno. El Plan adolece de la más mínima mención a los programas divulgativos sobre la recogida selectiva, de concienciación, necesarios para lograr el éxito total de participación ciudadana: campañas escolares, de educación ciudadana, concienciación en la participación de los movimientos sociales y vecinales: asociaciones de vecinos, de padres, de comerciantes, culturales, ecologistas,...
La recogida selectiva ha de plantearse puerta a puerta, casa a casa, vecino a vecino, para alcanzar así un éxito razonable. No se hace mención alguna a los Programas específicos en la recogida selectiva, programas que han de ser suficientemente flexibles, en función de la realidad sociocultural de cada población, y entre otros del número de habitantes. El éxito en la recogida selectiva está en la participación total de los ciudadanos, distribuyendo a cada ciudadano información clara y suficiente, estableciendo pautas, periodos de experimentación al inicio, implicando a todos los sectores de la administración y la sociedad.
RESPECTO A LA OBLIGATORIEDAD PARA TODOS LOS CIUDADANOS EN RESPETAR LAS NORMAS.
En el Plan Integral de Residuos de la Comunidad Valenciana en vigor no se hace mención a las normativas, de obligado cumplimiento, que debería acompañar un Plan tan ambicioso. Consideramos que el esfuerzo económico-social que supone el Plan Integral, con una inversión inicial de más de 28.000 millones de pesetas, debe llevar parejo una serie de normativas, disposiciones, decretos,... que obliguen literalmente a los ciudadanos, comercios y empresas, a participar activamente en los nuevos procesos y modos de "sacar" y tratar las basuras por parte de todos los ciudadanos de la Comunidad Valenciana y sus numerosos visitantes ocasionales.
RESPECTO AL VALOR DEL COMPOST Y SU USO EXTENSIVO PARA FRENAR LA EROSIÓN Y LA DESERTIFICACIÓN
La Comunidad Valenciana es la Comunidad Autónoma de España que con mayor agonía a lo largo de su territorio padece un gravísimo problema de progresiva desertificación, como así lo reconocen destacados estamentos científicos internacionales. La ausencia de serios Programas y Planes para evitar la incidencia de la paulatina desertificación, los incendios forestales, las prácticas de monocultivo intensivo y la sobreexplotación de los acuíferos, agudizan aun más el problema.
Consideramos que en el PIR sólo se tienen en cuenta los criterios económicos, nunca o casi nunca los ambientales; se ha infravalorado una vez más el valor, y el precio de salida al mercado, del compost producido, además de no tener en cuenta su extraordinario valor de uso. El Compost producido en las plantas, con un adecuado plan, puede resultar un compost de excelente calidad para abonar nuestros campos, nuestros jardines, y para favorecer el humus de la tierra en nuestros bosques y montañas, evitando así las escorrentías y la erosión, facilitando nutrientes a la tierra, evitando la excesiva evaporación del suelo y posibilitando, de manera natural, el crecimiento de las masas vegetativas que frenen la desertización.
RESPECTO A LA PERIODICIDAD DE LA RECOGIDA Y LA UBICACIÓN DE LOS CONTENEDORES EN LAS ÁREAS DE APORTACIÓN
En el Plan se cita, en varios apartados, la importante colaboración ciudadana durante los últimos años, facilitando su aporte de materiales en las áreas adecuadas: iglús para el vidrio, contenedores de cartón,... En referencia a la periodicidad en la recogida de los contenedores, el Plan hace hincapié de nuevo en la economía, en que no sea excesivamente gravoso económicamente para la administración la recogida, calculando alargar al máximo los plazos de recogida de los contenedores.
Consideramos que el Plan no hace un análisis mínimamente serio de la realidad actual. Los contenedores especiales para cartón, vidrio, plástico, metal,... están ubicados en la actualidad en los lugares más insospechados. No se han colocado siguiendo un metódico plan de acción. No se han realizado por parte de la administración apenas campañas de información ciudadana, de sensibilización. Así y todo la colaboración ciudadana ha sido sin duda mayor que la esperada por la administración, como así lo demuestra la facilidad con que vemos, atónitos, los contenedores rebosantes días y días, sin que estos sean vaciados, inhibiendo en ocasiones, y frustrando conscientemente la iniciativa ciudadana por colaborar.
RESPECTO AL NÚMERO DE CIUDADANOS QUE OBLIGATORIAMENTE DEBERÁN SEPARAR EN SUS HOGARES LA FRACCIÓN ORGÁNICA PARA COMPOST
El Plan no está acabado en absoluto. Sólo a través de complicadas inferencias en su estudio se puede averiguar, con grave riesgo de equivocarse, en qué poblaciones o zonas de la Comunidad Valenciana se efectuará la recogida selectiva de la fracción orgánica, priorizándose en la profusión de datos, las inversiones por zonas, no aclarando quién ni cuando deberá separar en origen las basuras.
Se excluye además las poblaciones de menos de 500 habitantes, normalmente las zonas rurales más fácilmente abordables, zonas donde podría estar garantizado al 100% el éxito de la separación en origen y reciclado, sin criterio alguno. Además quedarán excluidas del plan un buen número de poblaciones menores de 2.000 habitantes por el mero hecho de estar ubicadas "fuera del plano", del área donde la Administración prevé en principio, realizar las plantas de compostaje o recuperación.
RESPECTO AL APROVECHAMIENTO SECUNDARIO DE LAS PLANTAS DE COMPOSTAJE
No se hace mención en el Plan a aprovechamientos de tipo secundario en las plantas de compostaje a construir: abonos líquidos procedentes de lixiviación, producción de metano y aprovechamiento energético,... Existen experiencias próximas a nuestro entorno que justifican la conveniencia y necesidad de encauzar los gases provenientes de la fermentación de los residuos orgánicos, en determinados casos.
Tanto énfasis que se hace en otros capítulos del Plan en la Recuperación Energética de los subproductos, con criterios económicos exclusivamente, y en el caso de las plantas de compostaje se desperdicia un potencial energético natural, el metano, inagotable y barato, de una producción energética, que bien podría servir mismamente en donde se produce, para autoabastecer de energía a las plantas de Compostaje y de Clasificación de residuos, así como para la producción de energía eléctrica por co-generación.
RESPECTO A LA VALORIZACIÓN DE LOS SUBPRODUCTOS RECICLADOS. NO A LA INCINERACIÓN
Respecto a los planes de prevención y minimización, objetivos básicos del plan de gestión de los residuos, que supone "la reducción de la cantidad producida de residuos y de su nocividad para el medio ambiente, que debe ser considerada como la primera y más importante opción en la política de gestión de los residuos urbanos" no se desarrollan, sencillamente, en el Plan.
Sí se hace en cambio mención explícita y profusa de la conveniente valorización de los productos recuperados, marcándose objetivos porcentuales superiores en la valorización energética, que no en el reaprovechamiento, reutilización, y reciclaje de los productos obtenidos en la recogida selectiva.
" La valorización es beneficiosa por el ahorro energético que supone, su bajo impacto en el medio ambiente y ser una práctica generadora de empleo" dice el Plan. ¿ Qué significa valorizar entre el 50 y 65 % de los envases y reciclar solamente entre el 25 y 45% de los envases, propósito de la Ley de envases?
Una vez más se alude en el Plan a criterios puramente económicos, desestimándose otros criterios medioambientales, contraviniendo injustamente las prioridades de las directivas europeas. Un cartón es un cartón; una madera es una madera; un plástico es un plástico. Resulta el excesivo énfasis en la valorización energética, -destrucción por combustión y, por consiguiente, contaminación- de una extraña interpretación de las directivas i disposiciones europeas en materia de residuos, más interesada en el horno crematorio productor de energía eléctrica, que en el reaprovechamiento normal de cada cosa, más rentable económicamente, mucho más generadora de empleo estable y más ecológico, más inocuo para nuestro entorno. La valorización energética de combustión presenta un mayor impacto ambiental, desvalorizando el producto recuperado, social y económicamente.
Descartamos totalmente la incineración de todo tipo: tanto en hornos de cementeras y otras industrias, como en plataformas móviles que dispersan los contaminantes, repartiendo por todo el territorio humos cargados de toxinas, perjudiciales para la naturaleza, y que están minando progresivamente nuestra salud. El Plan pretende en sus objetivos iniciales , la eliminación segura y con el menor impacto ambiental de los residuos no valorizables, de acuerdo con la tecnología actualmente disponible.
Pero la combustión aminora el valor de los productos destruidos, destruye riqueza, contamina seriamente el aire y la tierra, no solucionando el problema de la acumulación de residuos, sino que más bien lo agrava. No es justificable bajo ningún concepto la incineración. Cualquier "bien" que la industria pueda generar, que no sea reciclable con métodos más benévolos ambientalmente, deberá ser clasificado como peligroso ambientalmente, por tanto recomendar su no fabricación y asunción total por el fabricante, de la gestión adecuada de sus subproductos, prohibiendo en su caso su fabricación y venta.
La valorización energética por combustión presenta hoy sin duda un problema medioambiental de enorme magnitud. Representa peligrosamente una seria amenaza contra la Salud Pública, por lo que la Administración la debe descartar, y la ciudadanía no puede, sencillamente, tolerar.
RESPECTO A LA CREACIÓN DE EMPLEO: PUESTOS ESTABLES DE TRABAJO Y ECONOMÍA SOCIAL
Eliminamos del Plan procesos de combustión, de valorización energética, de incineración. Nos basamos en instalaciones sencillas, donde la numerosa mano de obra especializada, concienciada de su gran labor, contribuye en definitiva a lograr el éxito en la separación previa domiciliaria, la recogida, selección y aprovechamiento de todos los materiales de nuestras basuras. Centenares de puestos de trabajo estable están apunto de crearse en nuestra comunidad; mayor creación de puestos de trabajo, cuanto más sencillos y económicos sean los procesos de recogida y manipulación.
RESPECTO AL IMPACTO VISUAL Y SONORO
Nada en el Plan hace mención a los impactos visuales, sonoros, paisajístico,... siendo que las basuras representan hoy por hoy un enorme impacto ambiental en las también en las ciudades. Normalmente, donde hay contenedores de área de aportación, se encuentran numerosos restos en el suelo: trocitos de vidrio, papelitos, y demás suciedades, confiriendo al lugar un aspecto realmente sucio y desagradable. De esta manera nadie quiere que sitúen cerca de la puerta de su casa estos contenedores. "Cerca sí, pero no en mi puerta" sería la frase típica que escuchamos por doquier. En definitiva, los puntos o áreas de aportación, que deben estar situados estratégicamente lo más cercano al ciudadano, deben ser continuamente vigilados y conservados, perfectamente limpios, así como los propios contenedores.
A su vez, los futuros eco-parques deberán presentar un aspecto integrado en el paisaje, cuando estén situados en el exterior de las poblaciones, ajardinados, limpios y cuidados, con espacio suficiente para albergar los más insospechados cachibaches que pueda aportar cualquier vecino, evitando que en ningún caso vaya a un vertedero. Los eco-parques deben de disponer de personal suficiente, estar preparados para reparar o desguazar toda la clase de objetos, con vistas al total y mejor reaprovechamiento, una vez que la sociedad ya ha conseguido el éxito previo, de que no vayan a parar las sustancias o objetos a cualquier vertedero.
Alegaciones presentadas al PIR por el Col.lectiu l’Arquet-E.A.
PROPUESTAS ALTERNATIVAS AL PLAN INTEGRAL DE RESIDUOS
1 PREVENCIÓN Y REDUCCIÓN.
Realización de un catálogo-inventario de los subproductos industriales y puntos productores de cualquier clase de residuos en la Comunidad Valenciana. -domésticos, comerciales, de servicios, industriales, sanitarios, veterinarios, inertes, agrícolas y ganaderos- Todos los residuos en definitiva derivados de las Actividades Económicas de nuestra Comunidad. Mientras se realiza este estudio, debería quedar en suspense la aplicación del Plan de Residuos, con lo que proponemos una moratoria.
Primar la investigación, la reducción en origen de los residuos; minimizar los residuos en los procesos productivos y en la presentación de los productos en el mercado. Apoyo de la Administración.
No producir productos o artículos cuya toxicidad o dificultad intrínseca de reciclado o nuevo uso, suponga la incineración o "enterramiento" para su eliminación.
Reducir la toxicidad de los productos a niveles asimilables por la industria del reciclado en este momento. Apoyo de la Administración.
2 NO A LA INCINERACIÓN.
Prohibición expresa de cualquier procedimiento de eliminación de todo tipo de residuos, que suponga la incineración: ni en hornos crematorios, ni en cementeras, ni en plataformas móviles, públicas o privadas, por ser un procedimiento que emana un inherente peligro para la Salud Pública.
3 INSTALACIONES QUE EMPLEEN NUMEROSA MANO DE OBRA.
Las instalaciones que se creen para los procesos de separación de los productos de deshecho, así como las plantas de compostaje, de transferencia, de clasificación, los eco-parques, etc... deberán emplear una gran cantidad de mano de obra, con participación preferente de empresas cooperativas de trabajo asociado, empresas de trabajo de economía social, priorizando así el empleo de personas en tareas de selección, acondicionamiento,... al de máquinas complejas. Así nuestros residuos serán a su vez, generadores de mano de obra. Asimismo el rechazo a vertedero será mucho menor.
4 AMPLIACIÓN DEL PLAN: IMPLICACIÓN DE LA TOTALIDAD DE LA POBLACIÓN.
Ampliación de los Sectores y zonas de la Comunidad Valenciana para que abarque a la totalidad de la población el Plan Integral de Residuos; agrupando poblaciones, a fin de que todos los ciudadanos se beneficien de igual tratamiento con sus residuos. Ello implica que, siguiendo las actuales directrices del Plan, si resulta rentable, aunque sea sólo a efectos económicos, una planta de compostaje en las zonas donde la producción total sea superior a 50.000 Tm/año de R S U , pues que se agrupe a todos los municipios de la Comunidad Valenciana en Sectores, de manera que todos estén incluidos. Toda fracción orgánica será convertida en compost.
Obligatoriedad para todos los ciudadanos de la comunidad Valenciana, así como a sus visitantes, de realizar la separación en origen de los residuos sólidos urbanos.
5 PARTICIPACIÓN SOCIAL.
El proceso de implantación para la recogida selectiva de los Residuos Sólidos Urbanos debe ser gradual, paulatino. Se requiere campañas institucionales de mentalización e información.
El concurso de los grupos sociales más directamente implicados, requerirá un apoyo institucional: grupos vecinales, de comerciantes, ecologistas, sociales y culturales, de padres,... deberán trabajar para ir instaurando el Plan con éxito de participación
Las Campañas Ciudadanas de Información deberán llegar al "puerta a puerta", con entrega de sencillos folletos que expliquen el alcance del plan en la comunidad, así como los pasos que deberá realizar cada vecino respecto al tratamiento de sus basuras, y los grados de obligatoriedad.
El dinero a emplear en estas campañas según el PLAN debería aumentarse hasta duplicarse; se destinaría el mayor porcentaje de estos fondos públicos de la campaña, para gestionarlos en las propias comunidades donde se realizará, es decir, los propios Ayuntamientos y otras entidades sociales, asociaciones,... más cercanos sin duda a los propios ciudadanos a mentalizar
6 RESPETO DISTANCIAS MÁXIMAS Y NORMAS.
Los lugares donde se ubiquen las áreas de aportación deberán respetar escrupulosamente las distancias máximas establecidas en el Plan, así como la proporción por habitante de contenedores mencionada en el Plan.
Se realizará un plano de situación, a modo de un mapa de recogida de residuos, donde se reflejará por poblaciones, sectores o barrios, qué área de aportación concreta "pertenece" a una casa concreta.
{De estos planos se hará una enorme profusión publicitaria: Todo vecino debe conocer sus obligaciones, y saber exactamente dónde y cuando debe depositar sus residuos. Estas áreas de recogida serán limpiadas con asiduidad, para que permanezcan limpias en todo momento.}
7 CONTROL DE LA GESTIÓN.
La recogida, transporte y tratamiento o almacenamiento de determinados residuos, en ocasiones, se realizará por empresas privadas, pero en todo momento prevalecerá la responsabilidad pública sobre todos los residuos.
8 VALORACIÓN DEL COMPOST.-
La fracción orgánica convertida en compost, será utilizada preferentemente por las instancias públicas, para frenar el proceso de desertificación que sufre la Comunidad Valencia, utilizándolo para cubrir las tierras que hayan sufrido incendios, así como para abonar las tierras inventariadas como de mayor riesgo de desertificación. Supondrá una mayor valorización de los subproductos de nuestros residuos.
9 EL BIOGAS.-
En el plan de Residuos se hace hincapié constantemente en la valorización de los residuos. Las Plantas de Compost a construir próximamente, deberán incorporar en su caso la tecnología adecuada para recoger el biogas que espontáneamente se produce en las plantas. Se utilizará principalmente para autoabastecimiento de energía de la propia planta de compostaje y/o para cogeneración de energía.
10 RESIDUOS TÓXICOS O PELIGROSOS.-
En la recogida selectiva de los residuos domiciliarios, se deberá hacer hincapié en la necesidad de que los ciudadanos separen convenientemente las pilas, tubos fluorescentes, restos de aceites, restos de pinturas, barnices,... informando convenientemente sobre qué se puede depositar y qué no, qué productos deberán sólo depositarse en los eco-parques o afines.
Respecto a la impermeabilización del suelo en los futuros emplazamientos de residuos que puedan desprender líquidos o gases contaminantes, creemos que la normativa de impermeabilización aludida en el Plan, respecto a la impermeabilización natural de las arcillas,... resulta totalmente obsoleta. La auténtica impermeabilización por el contrario debe ser total, segura y demostrable, con recogida de lixiviados i gases, y en emplazamientos ubicados de manera que pueda ser fácilmente comprobable su eficacia y funcionamiento.
Respecto al sellado y clausura de los vertederos existentes en la actualidad, serán éstos inventariados y considerados como focos de contaminación tóxica y peligrosa, comprometiéndose la administración a realizar investigaciones e inspecciones periódicas, estableciendo en todos los casos, una tabla de medidas correctoras mínimas -y también con las aconsejables-, en cada vertedero en concreto, para paliar los graves efectos en el suelo y la atmósfera que infligirán en un futuro, debido a la enorme cantidad de residuos mezclados que se ubica y multiplica en nuestros actuales vertederos. Realización de un Plan de reubicación segura de los residuos que hoy permanecen en los vertederos .
Respecto a los residuos inertes, dejados en manos de la Administración local según el Plan, se deberá articular una normativa de obligado cumplimiento, así como las oportunas inspecciones, para evitar en todo caso, que se arrojen con los escombros, restos de plásticos o fibras, muy extendidos hoy en la construcción en general, representando ya hoy un 5 % de los residuos "inertes", por presentar serios problemas de contaminación ambiental: así, el P.V.C, fibras y demás plásticos, el amianto,... deben ser totalmente descartados de los vertederos de inertes.
-Sólo recordar aquí, que uno de los motivos por lo que todavía no se ha derribado del todo el antiguo edificio del Consejo de Europa en Bruselas, es debido a que no se sabe bien qué hacer posteriormente con los escombros, debido a su altísimo contenido del cancerígeno amianto y otras sustancias altamente tóxicas-
11 RESIDUOS INDUSTRIALES.-Creación de nuevas plantas de regeneración de aceites de automoción e industriales, utilizando tecnologías limpias de ciclo total.
Confección de un mapa de depósitos de neumáticos y gomas de la Comunidad Valencia. Creación de una planta de tratamiento de residuos neumáticos, desmenuzándolos mediante tratamientos simples mecánicos, en gránulos de diferente calibre y polvo.
Fomento de las investigaciones públicas y privadas sobre los subproductos neumáticos, para su aprovechamiento y posterior reutilización industrial y comercial: alfombrillas diversas, pavimentación, impermeabilización, ...
Ofertar mediante la bolsa de subproductos de la Comunidad Valencia, los subproductos neumáticos para su reutilización en industrias o empresas relacionadas.
COMENTARIOS SOBRE LA LEY DE RESIDUOS C V
En el preámbulo de la Ley de Residuos de Diciembre de 1999, presentada por la Consellería de Medio Ambiente de la Generalitat Valencia, se obvia el enorme problema de los residuos en la Comunidad Valencia, por su peligrosa acumulación y la tendente dispersión de sus elementos más contaminantes. Se justifica la necesidad de la Ley por la evolución en sí del concepto de residuo y sus vicisitudes en estos últimos años, y no tanto por una alarmante realidad en los pueblos y ciudades de nuestra Comunidad: la mierda nos llega al cuello y seguimos empeñados en mirar a otra parte.
Se pierde con este anteproyecto de Ley de Residuos la oportunidad de reconocer la gravedad de una situación que entre todos hemos aumentado, situación difícilmente mejorable sin la participación activa de la ciudadanía y sin un control directo de los poderes públicos en la gestión de los residuos. Muy al contrario, el anteproyecto de Ley facilita enormemente el negocio del residuo, promoviendo intensamente la valoración de los subproductos de nuestros residuos en términos exclusivamente económicos y no implicando a la ciudadanía.
La Ley en su Artículo 4 de Definiciones bien podría añadir también:
z) "Separación domiciliaria de los residuos": cualquier operación de separación y clasificación de los diferentes residuos según destino que, realizada en la propia casa o lugar de trabajo, cumpla con un Plan Zonal de Recogida Selectiva de Residuos Separados en Origen.
Sobre la obligatoriedad de colaboración de la ciudadanía. La Ley de Residuos de la Comunidad Valencia podría indicar asimismo, en sus diferentes artículos, la obligatoriedad de la ciudadanía en colaborar con la administración en los distintos planes de recogida selectiva. Podría explicarlo punto por punto, coma por coma, exigiendo mediante un reglamento sancionador el cumplimiento de la Ley. Cada Municipio podría establecer sus normas de recogida selectiva, facilitando los medios adecuados para que el ciudadano colabore depositando determinados restos en determinado lugar, siempre por separado.
Las propias organizaciones ciudadanas contribuirían en la organización de los planes de recogida de zona y en su implantación; los Ayuntamientos a diseñar y llevar a cabo el plan de recogida y velar por el buen aprovechamiento final de nuestros residuos. Pero la Ley no recoge estos planteamientos.
Sólo se incluye Poblaciones de más de 5.000 habitantes. La Ley ni obliga a los ciudadanos ni incluye poblaciones con un número de habitantes menor de 5.000. Precisamente las zonas rurales y consiguientemente las poblaciones de los Parques Naturales Protegidos quedarían al margen de la Ley. Una vez más se demuestra en el texto que priorizan los criterios de valorización cuántica, económica, de los residuos que producimos, menoscabando la singular importancia de los parajes naturales que más se tiene que aportar, relegándolos a no se sabe qué ubicación legal.
Zonas rurales. Sencillamente la Ley podría recoger la posibilidad de libre agrupación de los Municipios en la Comunidad Valencia enclavados en Zonas Rurales que, defendiendo sus legítimos intereses de proximidad o afinidad, fueran capaces de articular un Plan Especial de Zona para la recogida selectiva de sus residuos. Dichos planes deberían ser apoyados en todo momento de manera fehaciente por la Generalitat Valencia
Una vez más, la puerta se abre por Ley a la Incineración. La valorización económica a ultranza de la Ley proyectada, permite la incineración de mucha clase de residuos, bajo la excusa de su valorización energética. Toda incineración a gran escala resulta peligrosa para el Medio Ambiente y la Salud. La práctica bien al contrario en nuestra Comunidad, demuestra a las claras que se acaba con cualquier producto en cualquier horno, descartándose medidas de regeneración más adecuadas para el tratamiento de ciertos subproductos industriales o de post-consumo. La incineración en vez de regularse amparándose en el P I R debería descartarse para siempre, quedando por sistema excluida por ley toda incineración de residuos.
La recogida general de los residuos. La participación de toda la ciudadanía es fundamental en la recogida de nuestros residuos. Todos los ciudadanos de la Comunidad Valencia con todos sus visitantes, porque allí donde se encuentre una persona se generará un residuo. Cerca de allí deberá hallarse por tanto la solución idónea, con el recipiente adecuado, en la ciudad y en cualquier enclave humano. La separación inicial conlleva un gesto por nuestro entorno formativo, de concienciación personal. Permite la mayor cuota de valorización de un residuo, puesto que ya está aislado y clasificado. También en nuestras casas y lugares de trabajo debemos colaborar, puesto que en la separación domiciliaria de los residuos, permitimos que la fracción orgánica más acuosa alcance la mayor pureza posible, para realizar con ella un compost de calidad posteriormente. A su vez aislamos el resto de la basura, la mayor parte envases de diversos productos industriales, con nuestro gesto cotidiano de la separación de los residuos, de manera más rápida y limpia, encontrándonos unos residuos secos, más ligeros y sin olores. Esto es tratar de manera positiva la basura, con numerosas ventajas para nuestra salud y a su vez para el Medio Ambiente.
Nadie se puede extrañar hoy en día de que en la Plaza Roja se multe a un ciudadano por arrojar una colilla. En la Ley de Residuos ningún aspecto parece que indique que tengamos en consideración una sola plaza de la Comunidad Valencia. No parece que exista convicción de que la prevención es necesaria y deba aplicarse. Más bien parece que en la Ley se recoge de manera pormenorizada los diferentes residuos y contaminantes que existen, se clasifican y revalorizan, recogiéndose los residuos en función de su precio, aplicándose así una política de final de tubería.
De la misma manera la obligación ciudadana para aligerar el enorme problema social, económico, ecológico y de salud pública de la acumulación y dispersión progresiva de residuos contaminantes, comienza con la minimización doméstica de los residuos. Todos debemos estar obligados por Ley a minimizar nuestros residuos y a ser más responsables respecto al destino final de los mismos, cuando nos desprendemos de ellos. La Ley en este sentido tampoco desarrolla estos aspectos de manera adecuada. De los principios generales de la actuación administrativa, son precisamente el punto a): promover la reducción de los residuos y de su peligrosidad, y el punto h): impulsar la participación de la sociedad mediante el desarrollo de programas de formación ambiental, información, sensibilización y concienciación social, los puntos que no se desarrollan. ¿Falta de previsión, de visión de futuro,...? La Ley de residuos de lo que sí entiende es de valorización de los residuos, mucha valorización, de optimización en la eliminación, de nomenclaturas, de vertederos, de competencias -para que todos tengan competencias, organismos públicos, privados y mixtos, todos- de planes de residuos, de gestión, de responsabilidades y de sanciones.
La Ley de Residuos en definitiva organiza, clasifica y reparte el botín de los residuos de las ciudades de la Comunidad Valenciana. Mejorar el Medio Ambiente o solucionar el problema del almacenamiento con la continua y peligrosa proliferación de los Residuos,... eso no es competencia de esta Ley.
La Vall d'Uixó, 10 de Enero de 2000